La descarbonización de la matriz energética está muy avanzada, según técnicos del Ministerio

Wilson Sierra, técnico del MIEM, expuso sobre energías renovables.

Los ministerios de Ambiente y de Energía y Minería (MIEM), en cooperación con la intendencia de Paysandú, organizaron en nuestra ciudad un seminario sobre el estado de avance de las energías renovables y las nuevas energías. En el mismo expusieron técnicos de ambos ministerios, especializados en energías renovables, su impacto económico y las perspectivas a futuro.

Wilson Sierra, técnico del MIEM, comentó que, al promediar el siglo, si seguimos consumiendo como consumimos, tanto energía como productos, llegaríamos a un escenario de aumento de temperatura global promedio del entorno de los 5 grados, lo que generaría un escenario incontrolable. “Lo que pretendemos es cambiar los patrones de consumo para ubicarnos en escenarios que, como máximo, permitan alcanzar un aumento de 2 grados Celsius a nivel mundial y 1,5 grados en Uruguay; el desafío es importante, y estamos lejos de bajar las emisiones a nivel global” aclaró.

Reveló además un aspecto que resulta preocupante para el análisis ambiental: “si miramos la composición del sector energético, y cómo abastecemos la demanda energética, vemos que entre 2009 y 2019 la participación de los combustibles fósiles bajó porcentualmente, aunque no en valores absolutos. En los hechos, se consume cada vez más energía. Como confirmación de que lo que necesitamos es un cambio drástico, tenemos como ejemplo a la pandemia, momento en el que el mundo paró, pero la reducción de las emisiones fue muy modesta; ni siquiera frenando al mundo de esa manera se pudo lograr un cambio sustancial”.

LA SITUACIÓN DE URUGUAY

Según Sierra, Uruguay está en una posición muy buena a nivel global en materia energética. Hasta 2012 éramos demandantes de energía de Argentina y Brasil, “pero a partir de 2013 somos exportadores de energía con la excepción del 2023, un año muy complicado con respecto a las lluvias. En términos normales, deberíamos seguir exportando energías renovables. En Uruguay, entre 2010 y 2019, el sistema político llegó a acuerdos en temas energéticos, sentando las bases para recorrer un camino que se ha sostenido desde ese momento. Esos consensos apuntaban al avance en la incorporación de energías renovables. Lo que vemos hoy es que la energía eólica ha crecido muchísimo, así como la solar (tanto la térmica como la fotovoltaica)” dijo.

Y agregó que hoy, lo que el país tiene para ofrecer como atractivo para las empresas es que “pueden diferenciar sus productos presentándolos al mundo como ‘elaborados con energías renovables’. Las fuentes que tenemos son la energía hidráulica, pilar de la matriz, una importante participación de la energía eólica, células fotovoltaicas de UTE y de privados, y también el caso de la biomasa. La generación de energía es 100% renovable a determinadas horas del día, y hoy tenemos un montón de centrales generadoras a lo largo y ancho del país, que complementan a las hidroeléctricas y las térmicas que estaban hace quince años atrás. El sistema actual mucho más robusto”.

EL IMPACTO

Los datos presentados por el MIEM muestran que las conclusiones de investigaciones académicas y de consultorías, coinciden en que fue una buena decisión avanzar en la inversión en energías renovables. El sector energético hace el Balance Energético Nacional todos los años de forma ininterrumpida desde 1965; lo que vemos es que hoy prácticamente consumimos la misma cantidad de petróleo y derivados que en los ‘60, mientras que la economía y el parque automotor han crecido mucho.

“En síntesis, la descarbonización del sector eléctrico está muy avanzada, y hemos cambiado nuestro rol en la región, convirtiéndonos en exportadores” mencionó Sierra, pero advirtió que “esto no quiere decir que tengamos todo resuelto, pues seguimos consumiendo importantes cantidades de petróleo y derivados”.

“Estamos embarcados en esto de las energías renovables por razones locales y globales, lo bueno es que las dos terminan convergiendo; hay un tema económico, pero también una motivación general por avanzar en la descarbonización de la economía” cerró.