La Magdalena vendió 175 carneros Merino Australiano en U$S 1.014 de promedio

Gran remate de la Magdalena ayer en Salto.

Dejando en claro por qué es la cabaña de los últimos grandes campeones de las principales exposiciones del país en Merino Australiano –Expo Prado y Expo Salto–, La Magdalena de Los Tordos realizó en la víspera un gran remate, comercializando 175 carneros en U$S 1.014 de promedio, un valor pocas veces obtenido por una gran cantidad de reproductores.
La subasta se desarrolló como es tradicional en el local de la Agropecuaria de Salto, con la oferta de Merino Australiano, participando además como cabaña invitada La Milagrosa de Alejandro Stirling con Merino Dohne. Las ventas estuvieron a cargo de las firmas Roberto Bertsch, de Artigas, y Correa & San Román de Salto.
El arranque ya fue auspicioso con los U$S 3.000 dólares pagados por el primer carnero Merino. Pero más interesante fue la continuación de la subasta, con valores que se mantuvieron altos y determinaron, tras el paso de los 175 carneros, llegar a los U$S 1.014 de promedio, con un mínimo de U$S 500.
Además, se vendieron 5 Merino negros entre 270 y 200, promedio U$S 228. En el caso de los vientres, los 278 se pagaron entre 800 y 135, promedio U$S 211. Y 8 borregas negras en U$S 90.
Finalmente los 80 borregos Merino Dohne se colocaron entre 800 y 300, promedio U$S 461.
Diego Otegui dijo al término del remate que las ventas “superaron bastante las expectativas que teníamos por como venía el año y el sector agropecuario en general”, agradeciendo a “los clientes y amigos que vinieron en muy buen número al remate, llamando la atención que había mucha gente en el local de la Agropecuaria de Salto”.
Se refirió a “los muy buenos promedios y ventas totales”, como principales características de la subasta”. Dijo que “tuvimos mucha gente nueva, además de gente de otras razas que se están iniciando en el Merino que vinieron a buscar vientres y carneros, con mucha avidez en los mochos”.
Consultado si superar los 1.000 dólares de promedio es un premio, enfatizó que “es más que un premio, pero también le damos valor a la cantidad de gente que vino y muchos compradores”, resaltando que “también los valores de los vientres fueron muy destacados”. Sobre el Merino Dohne indicó que este es un muy buen año para la raza, y llegaron al remate muy bien preparados y se vendieron prácticamente todos”.
Por su parte, Carlos Martín Correa explicó que “la subasta fue con un trámite muy ágil, con una dinámica muy buena”, acotando que la mayoría de los carneros se fueron por la elección y aún así se vendió todo”.
El director de la firma Correa y San Román resaltó que fue “una gran fiesta del Merino, porque vender más de 170 carneros de una misma cabaña, con la consistencia de la sangre, demuestra la solidez que tienen estas ventas”. Y subrayó que “hubo compradores por diferentes categorías y que se dispersaron a varias partes del país”.
La novedad para el rematador “es la cantidad de criadores de Corriedale, que en este dinámico Uruguay, ahora que se va hacia las lanas finas, se adhieren a esta raza”.