
En la sede ubicada en calle Baltasar Brum, se inauguró el pasado martes el centro de referencia para adolescentes y jóvenes Circular, impulsado por el INAU. La apertura contó con la presencia de autoridades departamentales y nacionales, entre ellas el diputado Juan Gorosterrazú, en un acto que remarcó la articulación de políticas públicas dirigidas a la adolescencia.
El espacio fue presentado como un dispositivo de acceso libre, pensado para que adolescentes y jóvenes puedan ingresar sin necesidad de estar vinculados previamente a una institución. La propuesta incluye talleres gratuitos con inscripción, actividades recreativas y de encuentro, además de la participación de distintos organismos estatales y sociales.
Desde la dirección departamental del INAU, Andrea Polischuk definió el centro como una experiencia basada en la intersectorialidad. “Un espacio que parte de la intersectorialidad, es decir, la relación entre distintos sectores gubernamentales y no gubernamentales”, señaló.
En su planteo, el concepto implica algo más que la coexistencia de instituciones en un mismo espacio; esto supone, indicó, coordinación activa entre sectores públicos, organizaciones sociales y actores privados para abordar problemas que, por su naturaleza, no responden a una sola causa ni a una sola disciplina.
“Cuando hablamos de intersectorialidad, el foco cambia, la mirada aumenta su alcance y se coloca expresamente en la solución del problema, advirtiendo que, si el problema es multicausal, la integración sectorial puede mejorar su abordaje integral”, expresó Polischuk.
La jerarca agregó que “la intersectorialidad implica que todos estos actores no sólo entreguen a un mismo público específico los servicios que son propios de cada uno, sino que de manera articulada atiendan necesidades sociales o prevengan problemas que tienen complejas y diversas causas en sus orígenes”.
En la misma línea, sostuvo que “si aspiramos a lograr un abordaje integral de las adolescencias y juventudes, no basta con que cada sector (salud, educación, etcétera) haga lo que le corresponde de acuerdo a sus competencias; implica que todos los sectores nos pongamos de acuerdo para actuar conjuntamente, con el fin de lograr un cambio sustancial respecto a la situación inicial”.
El centro Circular se plantea como un espacio de referencia territorial. Allí se desarrollarán actividades lúdico recreativas, talleres y propuestas de encuentro entre pares. También funcionará el Espacio Adolecérsete de la Red de Atención Primaria de ASSE, integrando una dimensión sanitaria al proyecto.
La iniciativa reúne a múltiples instituciones, entre ellas el Ministerio del Interior, el Ministerio de Salud Pública, el Ministerio de Educación y Cultura, el Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (INAU), la RAP ASSE, la Intendencia de Paysandú a través de su Secretaría de la Juventud, además de organizaciones sociales como Aldeas Infantiles, el Instituto de Formación Docente, la Ucdie y el Instituto Nacional de la Juventud, entre otros actores que se incorporan progresivamente.
La lógica del proyecto apunta a que el centro sea apropiado por sus usuarios. La propuesta incluye desde espacios para reunirse a realizar tareas liceales hasta instancias recreativas o de participación grupal. La idea, según se explicó en la inauguración, es que el lugar funcione como un ámbito cotidiano de referencia, cuidado y pertenencia.
En la planificación inmediata se prevé la incorporación de un espacio destinado a actividades deportivas, junto con nuevas propuestas que serán incorporadas a partir de sugerencias de los propios adolescentes y jóvenes que utilicen el centro.


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