Muy buen remate de “Genética Predecible”

Se realizó en el local de la Agropecuaria de Salto, el segundo remate anual “Genética Predecible” de las cabañas “El Pampero” y “Talitas”, con 100% de venta. El martillo estuvo a cargo del rematador sanducero Carlos Arocena para el escritorio Zambrano y Cía., y se observó agilidad y rapidez en los vientres y mayor selectividad en los carneros.
Se vendieron 280 vientres de “Talitas” con valores de U$S 126 de máximo a U$S 84 de mínimo y con un promedio de U$S 94. Por su parte de cabaña “El Pampero” se comercializaron 146 vientres con valores de U$S 96 a U$S 90, con un promedio de U$S 93. En total se comercializaron 426 vientres a U$S 94.
En el caso de los machos, se vendieron de la cabaña “Talitas” un total de 36 carneros y borregos con valores de U$S 840 para dos planteleros a U$S 360 para borregos de campo, con un promedio de U$S 501. Por su parte, “El Pampero” vendió 42 reproductores con precios de U$S 600 de máximo, U$S 360 de mínimo y U$S 438 de promedio. En total se comercializaron 78 reproductores a U$S 467 de promedio.
Desde la firma rematadora indicaron que la subasta fue “trabajosa”, pero con una muy buena presencia de compradores de distintos puntos del país. “En los valores no hubo muchos destaques, pero si tuvimos 100% de venta y con carneros que se fueron a Artigas, Tacuarembó, Río Negro y Salto”, señalaron.
Para Arocena, “el remate fue muy ágil en las hembras, que lo teníamos casi todo pre-ofertado, y en los carneros arrancamos muy bien y en el séptimo u octavo lote se trancó un poquito, porque había gente con carneros elegidos más adelante y algunos esperaban que bajara un poquito más el precio, pero fue un remate muy, muy bueno”.
Rafael Burutaran, en representación de “El Pampero”, explicó que “estamos empezando en esto, es el segundo remate, sabemos que tenemos que ir ganando nuestro espacio, y este año es más para los compradores, pero el colocar el 100% de la venta nos deja muy conformes”. Además, destacó la presencia de compradores de Brasil, que adquirieron varios reproductores.
En el caso de “Talitas”, Federico De Brum señaló que “en un año desafiante para el ovino se logró un buen remate, porque la premisa de las cabañas es todos los años presentar una mercadería genéticamente mejor”.