Dos estafados presentaron denuncia y contactan a otros damnificados

Ruben Pino, proveniente de la localidad de Libertad –departamento de San José– señaló a EL TELEGRAFO que “somos dos parejas estafadas por una persona que se ubica en Paysandú y que ha hecho varias estafas”. Relató que “vimos el anuncio en Facebook y nos contactamos con el número que decía en la página. Nos atendieron correctamente, nos reservó para las dos parejas y nos pidió como garantía un depósito de $5.000, que lo hicimos por Abitab”.
Según Pino, “César Andrés Gómez Linares, C.I. 4784818-4, es el estafador y en la búsqueda en la seccional, surge que es de Paysandú y tiene 32 años. Presenté la denuncia en Libertad y no pudimos recuperar el dinero porque esta persona lo levantó enseguida. Los dueños del hotel también hicieron la denuncia en Salto y cuando lograron hablar con el estafador les dice que no tiene antecedentes y cuando mucho lo tendrán unas horas detenido. El asunto es que sigue estafando a la gente y a los dueños del hotel”. A una semana de presentada la denuncia, el pasado lunes 25, “no me han llamado aún. Me dijeron que lo pasaban a Investigaciones en la comisaría de Libertad pero no tengo novedades”.

Totalmente identificado

Nicolás Ottonello reside en Lagomar y también fue estafado por Gómez Linares. “Lo mío fue por $2.500. En mi caso, siempre me aseguro de estas cosas, pero vi en la página de Facebook la información que me resultaba bastante creíble y nos pasó igual”.
Presentó la denuncia en Salto, que trasladará a la Seccional 18 de Ciudad de la Costa para su seguimiento. “En la comisaría cuando le doy el número de cédula de la persona –que es el que aparece para el pago en Abitab– inmediatamente salen los datos del estafador. Es una locura que esta persona siga cobrando y en mi caso no es por el dinero, sino porque no quiero que quede en la nada. Va a seguir estafando, aunque tienen el nombre y saben dónde vive”.
Ottonello habló con el estafador en una ocasión; “tiene una tonalidad extranjera y me habló en forma soberbia. Es horrible la sensación de impunidad, por eso, cuando me trasladen la denuncia quiero ver qué puedo hacer para evitar nuevas estafas”.
Recordó que “cuando llegamos a Salto por la reserva no vimos la piscina y le preguntamos a los dueños del lugar, que nos confirmaron que no somos los únicos estafados. Es decir, hicimos ocho horas de viaje para encontrarnos con esto pero lo que más me sorprende es que no se puede trancar la cuenta. Nuestra idea es juntarnos con otras personas e iniciar acciones legales porque tengo conocidos que trabajan en Abitab y me confirmaron que tuvo más giros para cobrar. O sea, sigue estafando”.