Empresa estadounidense presenta proyecto de Parque de Secuestro de Carbono en Paysandú

ARTi, una empresa radicada en Estados Unidos fundada por el ingeniero agrónomo uruguayo Bernardo Del Campo –su actual CEO–, presentará –con el apoyo de la Intendencia de Paysandú– su proyecto de tecnología sostenible que convierte residuos orgánicos en biocarbón. Será la primera instancia para la creación en Paysandú del Primer Parque de Secuestro de CO2 en Uruguay utilizando residuos orgánicos. ARTi desarrolla reactores de pirólisis de última generación para la producción de biocarbón, carbón activado y carbono “verde”.
El proyecto fue presentado en 2023 en el marco del programa Zebas, para emprendimientos de impacto en Uruguay impulsado por Socialab Uruguay e Inefop. Ahora será presentado en Paysandú. “Estamos entusiasmados con las nuevas oportunidades y colaboraciones que nos esperan, todas ellas destinadas a contribuir a un futuro más verde y sostenible”, escribió Bernardo Del Campo en su perfil de LinkedIn.
Explicó que desarrolló “una tecnología de pirólisis en la que a través de la descomposición térmica de residuos orgánicos a altas temperaturas y en ausencia o limitación de oxígeno se produce biocarbón. Este producto rico en carbono conserva la estructura original altamente porosa, que retiene agua y nutrientes y alberga microorganismos. Cuando se incorpora al suelo mejora su estructura y fertilidad, haciéndolo más resiliente al cambio climático”.
“En un momento en el que la necesidad de tomar medidas climáticas es más urgente que nunca, el biocarbón representa una solución prometedora que puede ayudar a reducir las emisiones, secuestrar CO2 en el suelo durante siglos y construir ecosistemas más resilientes y sostenibles”, subrayó.
El secuestro de carbono es el proceso de capturar y almacenar dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera a largo plazo para reducir la contaminación y mitigar el calentamiento global. El biochar, o carbón vegetal, es una forma de biomasa vegetal procesada mediante pirólisis (quemado) que puede ayudar a secuestrar carbono y almacenarlo en el suelo. El biochar es rico en carbono y permanece en el suelo durante mucho más tiempo que otras sustancias orgánicas. Al incorporarlo a los suelos agrícolas o utilizarlo como enmienda del suelo, puede ayudar a reducir los niveles de CO2 atmosférico y mitigar el cambio climático.
Bernardo Del Campo destacó que se busca “abordar el problema de la gestión ineficiente de residuos de origen orgánico, que Uruguay tiene en concentración abundante y que implica un problema medioambiental tanto a nivel local como global. Asimismo, el biocarbón resultante de este proceso tiene propiedades que incrementa y estimula la actividad microbiana del suelo, un problema actual resultante de la sequía que está sufriendo el país y que puede conllevar a problemas económicos-sociales de mayor índole”.