La Justicia penal procesó a Juan Antonio Farías, “la chancha”, quien fuera teniente del ejército durante la dictadura militar, por “dos delitos de abuso de autoridad contra los detenidos, dos delitos de lesiones graves, dos delitos de privación de libertad en calidad de coautor”.
El procesamiento surgió de la denuncia que en 2011 hiciera Hermes Pastorini a través del abogado Enrique Malel, que determinó en 2021 el procesamiento del capitán (r) Ramón Larrosa Santos por reiterados delitos de abuso de autoridad contra los detenidos y reiterados delitos de lesiones graves en concurrencia fuera de la reiteración real, con reiterados delitos de privación de libertad.
Hermes Pastorini, edil departamental e histórico dirigente sindical dijo a EL TELEGRAFO que “es el segundo procesado de los tres que denuncié. El tercer denunciado, el teniente coronel Mario Meirelles, falleció sin ser condenado. Fueron los tres que denuncié porque eran los que estaba seguro que habían torturado”.
“Fiscalía me confirmó el procesamiento y me autorizó a informar a la prensa. A quien primero le comunico es a EL TELEGRAFO”, indicó Pastorini, también conocido por su apodo, “Conejo”.
Pastorini recordó que “Farías fue el militar que me apresó en mi casa. Aquel 14 de mayo de 1974 cuando llegué a mi domicilio caí en una ratonera. Me detuvieron, avisaron por una de aquellas radios grandes que tenían y apareció una camioneta con la ‘Chancha’ Farías. Me cargaron y empezó a pegarme. Desde entonces tuvo como una obsesión conmigo. Siempre me castigaba. Me torturaron en la Fusilera (actual sede del Batallón “General Leandro Gómez”) y después me trajeron al batallón (que en ese entonces estaba ubicado en el centro de la ciudad, en Ituzaingó y Setembrino Pereda). Después me llevaron un par de semanas a Salto y de ahí al penal de Libertad. Hasta el 10 de abril de 1980, cuando fui liberado”.
De acuerdo al relato de Pastorini, “me tomó idea durante la huelga general de 1973. Fueron días duros. Me acuerdo cuando el teniente coronel Mario Mierelles quería que hiciéramos un plebiscito para decidir si seguíamos o no de huelga. Le dije que sí, que no teníamos problema, pero que ellos hicieran un plebiscito también, a ver si el pueblo estaba de acuerdo con lo que hacían. Otro día, siempre intentando que nosotros hiciéramos el plebiscito, la ‘Chancha’ Farías se paró en la puerta. Pregunté si íbamos a dialogar así, con él en la puerta, y dijeron que sí. Bueno, así nosotros no dialogamos. Ahí surgió su bronca hacia mí”.
Durante un tiempo “se comentaba que Farías había muerto. Pero la justicia pudo determinar que eso no era cierto. Lo descubrieron, incluso aparecieron dos personas con el mismo nombre y apellido. Finalmente lo trajeron a declarar. Vino con una hija y su abogado. Yo estuve ahí cuando le hicieron el interrogatorio. Decía que no era él. Pero cuando le preguntaron si había estado bajo el mando de Mirelles dijo que sí. Cuando se le preguntó si había sido sancionado y separado del cargo por castigar un ‘milico’, reconoció que sí. Le había pegado al que era tesorero de Deportivo Rivera, el cuadro de fútbol que tenían los militares. Le dieron de baja después. Ese día nunca me miró a los ojos. Y aunque estaba cambiado por los años –todos cambiamos– era él. No quedó detenido, el proceso siguió”.
Hermes Pastorini dijo además que Farías lo castigaba también en el penal de Libertad, cuando junto a personal del 8 de Infantería cumplía misiones de custodia. “Cada vez que iba al penal de Libertad, me sancionaba por cualquier cosa. Iba un mes y para mí era como doble castigo”.
Explicó que fue preso “por sindicalista, porque nunca me integré al MLN. No quiere decir eso que de repente algún compañero me conversara, pero nunca lo integré. Fui sí sindicalista, luché por mejorar el salario de los trabajadores, la libertad, por justicia, por la vivienda. Eso sí”.
“Ahora me siento tranquilo, cumplí con mi familia, que ahora sabe bien cómo fue todo, porque a través de todo ese procesamiento se sabe todo. Lo fundamental es que yo seguí adelante, buscando justicia”, destacó Hermes Pastorini y agregó luego que “La vida da muchas vueltas. Y te golpea. Si se me pregunta si había soñado que Farías era procesado, en realidad, soñé muchas veces que yo ‘lo limpiaba’. Siempre soñaba con él y siempre terminaba él muerto. Sentía esa ansiedad, esa bronca y eso me duró durante años”.
“Me siento contento con un montón de cosas, porque creo que he dado todo lo que pude, y la Justicia ahora ha castigado a quienes denuncié, cerrando con Farías. Sufrí mucho, pero me siento tranquilo. Se hizo justicia”, concluyó Hermes Pastorini.


