La empresa estadounidense ARTi anunció en Paysandú su propósito de instalar en Paysandú el Primer Parque de Secuestro de Carbono, con empresas sanduceras integrándose al proyecto “en diferentes niveles de participación en función del nivel de involucramiento”.
Integrantes del equipo en Uruguay de ARTi, junto a técnicos y el CEO Bernardo del Campo por la plataforma Zoom, recibieron a decenas de empresarios, representantes de la universidad, el secretario general de la Intendencia, Fermín Farinha, el director general de Desarrollo Estratégico y Sostenible, Eduardo van Hoff, y representantes de la prensa.
Mónica del Campo y Belén Vega de manera presencial y el CEO Bernardo del Campo, Mercedes del Campo, Renato Valverde, Diego Guevara y José Varela por Zoom, tomaron parte de la presentación.
“Vimos a la Paysandú Heroica y nos decidimos a trabajar en conjunto y a lograr esto que para nosotros es un proyecto muy querido. Estamos seguros que vamos a estar haciendo el ARTi que queremos estando acá en Paysandú, impactando positivamente”, se expresó.
Para la selección de Paysandú para proyectar el primer Parque de Secuestro de Carbono se tomó en cuenta la capacidad de articulación, la presencia de la academia, la capacidad de investigación, las empresas de primer orden, la ubicación logística, la producción agrícola forestal y el hecho que a nivel global se ve el hemisferio sur como el gran proveedor de biomasa.
El proyecto incluye la producción de biochar (similar al carbón vegetal elaborado a partir de biomasa producida de forma sostenible con residuos agrícolas y forestales, producido con pirólisis o carbonización), gestionar residuos con alta capacidad y realizar el secuestro de carbono en el suelo (captura y almacenamiento de dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera a largo plazo, por cientos de años). Esto a su vez permite acceder a créditos de carbono, también llamados bonos de carbono, que son instrumentos comerciales que representan la reducción de una tonelada de gases de efecto invernadero (GEI) de un proyecto determinado. Estos créditos son verificados y cuantificables, y se emiten en el mercado de carbono.
EL PROYECTO EN PAYSANDÚ
“El planteo que tenemos es instalar en primer lugar un BPU (Biocarbon Production Unit)”, se anunció. Los BPU se ensamblan dentro de un contenedor de 40 pies, lo que facilita su transporte. Pueden instalarse entre uno y cinco trenes de pirólisis dentro de un mismo contenedor, lo que permite procesar entre 8 y 40 toneladas de biomasa por día, produciendo en el mismo lapso entre 2 y 10 toneladas de biochar.
“Pensamos de acá a un año instalar en Paysandú –con la articulación de diferentes actores–, el primer BPU, al año siguiente otro y después el tercer BPU en 2027”, se indicó.
Los representantes de ARTi explicaron que, con la “instalación de un BPU, de un reactor, nosotros podemos gestionar 6.000 toneladas de residuos al año, producir 1.500 toneladas de biochar y secuestrar 3.000 toneladas de CO2 equivalentes”.
En tanto “la instalación de un parque tiene un costo de 3 millones de dólares el BPU y las demás instalaciones necesarias”.
En las proyecciones no se tomaron en cuenta los beneficios que otorga la Comisión de Aplicaciones de la Ley de Inversiones (Comap). En la presentación se consideró un precio del crédito de carbono en 150 dólares y en 500 dólares la comercialización de una tonelada de biochar. “En Estados Unidos se paga el doble, en Argentina se vende por cuatro, pero pensemos en un costo razonable para un mercado que está conociendo esto”. Con esos estimados, “el ingreso bruto, sin contar los costos operativos, se estima en 1 millón de dólares anuales”.
ARTi además tiene una proyección para cuando los tres reactores estén instalados y trabajando a máxima capacidad “tendríamos 72.000 toneladas de biomasa de residuos orgánicos gestionados, una producción de biochar de 18.000 toneladas y habremos secuestrado 36.000 toneladas de CO2 equivalente”.
El modelo de gestión considerado permite obtener la biomasa de uno o más proveedores, y vender biochar a uno o más consumidores. A esto se suma el secuestro de carbono, que puede generar alrededor del cincuenta por ciento de los ingresos.
“La intención es trabajar con la comunidad local y con actores relevantes para que esto suceda y Paysandú tenga el primer parque de producción y secuestro de carbono con esta tecnología que es única en Uruguay y que es muy eficiente en el secuestro de carbono, a partir de diferentes actores que estén interesados en esto”, explicaron los representantes de ARTi, quienes destacaron que “habrá quienes quieran participar por el aporte de la biomasa, quienes lo hagan por el requerimiento del biochar; habrá diferentes formas de involucrarse”.
“Una vez que el proyecto esté plenamente operativo, podremos estar secuestrando lo mismo que 120.000 árboles maduros” de carbono equivalente.

