Tambo en departamento de Paysandú promueve la transición agroecológica

La recorrida se realizó por las instalaciones del predio de la familia Giordano.

Un predio que implementa el Proyecto Senda Agroecológica edición I: “Acercamiento a la Agroecología” en el departamento de Paysandú, y que tiene el respaldo de la Asociación de Productores de Leche de Parada Esperanza (Aplpe), fue visitado recientemente por técnicos de la Dirección General de Desarrollo Rural (DGDR) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).
Se trata de productores lecheros familiares de pequeña y mediana escala productiva, con una permanente inquietud por mejorar las capacidades de sus sistemas. Es un grupo de seis productores, donde toda la familia participa de las actividades del predio además de vivir en él. Por otra parte, la mayoría de los productores son colonos del Instituto Nacional de Colonización (cinco de los seis del grupo).

Las superficies relativamente pequeñas de los predios hacen que sea necesario un importante grado de intensificación y tecnificación para lograr obtener el sustento familiar. Sin embargo, todos los miembros del grupo presentan inquietudes por el cuidado del ambiente, los suelos y el entorno productivo, y en los últimos años se han interesado por comenzar a trabajar y experimentar transiciones hacia la agroecología en sus sistemas de producción.

El proyecto que apoya la Dirección General de Desarrollo Rural, involucra algunas intervenciones estratégicas en cada uno de los predios participantes, por ejemplo, la instalación de pasturas polifíticas en potreros donde antes se hacían verdeos y pasturas de forma convencional. La idea de estas transiciones de praderas convencionales a praderas polifíticas de alta duración que incluyen gramíneas y leguminosas perennes, estivales e invernales y también compuestas, es favorecer la diversidad de especies en un mismo potrero, así como también la continuidad de forraje disponible a lo largo de todas las estaciones del año.

El proyecto también prevé avanzar en la reducción de la aplicación de insumos químicos, acompañado de una serie de capacitaciones y charlas en temas como: salud del suelo, salud de las pasturas, elaboración y aplicación de microorganismos eficientes (EM), la importancia de indicadores biológicos (ej. artrópodos) como indicadores de salud del ecosistema, la importancia de la apicultura en los predios para la polinización, entre otros temas.

Franco Simón Giordano, maneja 166 hectáreas arrendadas al INC, de las cuales 42 hectáreas tienen monte nativo, algarrobos y tiene un arroyo, y 80 hectáreas cuentan con praderas y verdeos para las vacas. Tiene 126 vacas masa y 82 vacas están en ordeñe. Produce 900 litros por día. Los visitantes lograron apreciar los avances logrados en poco tiempo por este productor (al cabo de unos 3 años de trabajo en el establecimiento), así como la apertura y motivación del productor para mejorar varios frentes de su sistema, incluyendo el mejoramiento del tratamiento de los efluentes para lo cual ya tiene un proyecto diseñado y elaborado y está buscando la forma de poder financiarlo con el trabajo del tambo.

Participaron de la visita, además de Nicolás Marchand de la DGDR, la directora general Mercedes Yacosa, el coordinador del equipo territorial de referentes departamentales, Guzmán Garet, y los integrantes del equipo territorial de DGDR en Paysandú, Danilo Cóppola y Pablo García. El productor sanducero explicó que “en 2019 me asignaron un campo de Colonización, entonces llevé las vacas que tenía en el campo de mi padre, y abrí un tambo, en diciembre hizo dos años. Estoy en la Colonia Acquistapace a 10 kilómetros de la ciudad de Paysandú”.

“El proyecto Senda arrancó hace un año, acá solo producimos pradera artificial, y la idea es ir aprendiendo sobre pasturas y praderas, buscar praderas que me duren más de un año, para no estar todos los años haciendo cultivos en la misma parcela. Cuanto más pueda extender la pradera, hasta cinco años, por ejemplo, es a lo que yo apunto. También estamos aprendiendo en qué época fertilizar, en qué época dar de comer más alto o más bajo el pasto a los animales, eso da tiempo de crecer a las praderas”, puntualizó.

Explicó que “otra parte importante es la sanidad del ganado, de ubre, que se puede hacer de otras maneras, estamos aprendiendo eso con unos técnicos argentinos”. Los mismos les explicaron de aplicar la materia fecal de las vacas en el campo, como fertilizante natural para mejorarlo, ayudando también con fertilizantes químicos, pero en menor proporción que si solo fuera usados esos.
“Estamos también con un proyecto para juntar los efluentes y volcarlos en el campo… se pueden usar químicos de forma controlada, y cada tantos años sólo cuando sea necesario por ejemplo en la pradera cada 5 años, no todos los años, tiene un impacto, pero no tan grande”, dijo Giordano.