Alerta en Brasil por brote de enfermedad de Newcastle en aves

El Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil (MAPA), informó y confirmó el brote de enfermedad de Newcastleen un establecimiento de avicultura comercial ubicado en el municipio de Anta Gorda, en el Estado de Rio Grande do Sul.

MAPA dispuso el cierre inmediato del establecimiento avícola, incluyendo suspensión del movimiento de aves y se aplicarán los procedimientos de erradicación de brotes establecidos en el Plan de Contingencia de Influenza Aviar y Enfermedad de Newcastle, con la eliminación y destrucción de todas las aves y la limpieza y desinfección del lugar. Se llevarán a cabo investigaciones adicionales dentro de un radio de 10 kilómetros alrededor del área donde ocurrió el brote y se tomarán otras medidas necesarias de acuerdo con la evaluación epidemiológica.

La enfermedad de Newcastle afecta a aves domésticas y silvestres, provocando graves impactos en la salud animal y la economía y está provocada por la infección por un virus perteneciente al grupo de los paramixovirus aviares serotipo 1 (APMV-1), virulento en aves producidas comercialmente, según criterios establecidos por la Organización Mundial de Sanidad Animal. El agente patógeno puede causar desde signos clínicos respiratorios leves hasta la muerte súbita de las aves.
Es importante tomar medidas de bioseguridad, la notificación inmediata a sanidad animal ante signos respiratorios, nerviosos y/o digestivos, y la vacunación de las aves. La enfermedad fue descubierta en Indonesia en 1926, pero fue denominada por el pueblo de Newcastle-on-Tyne, Inglaterra, donde ocurrió en 1927.
La Organización Mundial de Salud Animal (OMSA) explica qué es, en qué consiste y otros detalles de la enfermedad detectada en Río Grande do Sul, Brasil.

ALTAMENTE CONTAGIOSA

La enfermedad de Newcastle es una infección altamente contagiosa y con frecuencia severa que existe en todo el mundo y afecta a las aves, incluidas las aves de corral domésticas. Es causada por un virus de la familia de los paramyxovirus.
La enfermedad aparece en tres formas: lentogénica o leve, mesogénica o moderada, y velogénica o muy virulenta, también llamada enfermedad exótica de Newcastle. Las cepas lentogénicas están muy difundidas, pero causan pocos brotes. La forma usual es una infección respiratoria, pero los signos clínicos predominantes pueden ser depresión, manifestaciones nerviosas o diarrea.
La enfermedad de Newcastle altamente patógena está inscrita en la lista del Código Sanitario para los Animales Terrestres de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y es de declaración obligatoria al Código Sanitario para los Animales Terrestres de la OMSA.

TRANSMISIÓN Y PROPAGACIÓN

La enfermedad se transmite a menudo por contacto directo con aves enfermas o portadoras. Las aves infectadas pueden transmitir el virus en sus heces y contaminar el medio ambiente. La transmisión puede ser por contacto directo con las heces y las descargas respiratorias o mediante los alimentos, agua, equipo y prendas de vestir contaminadas. Los virus de la enfermedad de Newcastle pueden sobrevivir durante varias semanas en el medio ambiente, especialmente en climas fríos.

Por lo general, el virus se transmite durante el periodo de incubación y por un breve tiempo durante la recuperación. Las aves de la familia de las palomas pueden transmitir el virus de modo intermitente durante un año o más. Otras aves salvajes, como los cormoranes por ejemplo, han mostrado asimismo que pueden causar brotes en las aves domésticas.

El virus está presente en todas las partes del cadáver de un ave infectada. La enfermedad es muy contagiosa. Cuando el virus se introduce en una parvada sensible, infectará a casi todas las aves en dos o seis días.

EN HUMANOS

La enfermedad de Newcastle es una zoonosis muy leve (o sea, una enfermedad animal que puede infectar a los humanos) y puede causar conjuntivitis en el hombre, pero suele ser muy leve y limitada.

SIGNOS CLÍNICOS

Los signos clínicos varían enormemente dependiendo de diversos factores tales como: la cepa del virus, la especie de ave infectada, la edad del hospedador (las aves juveniles son las más sensibles), infección simultánea con otros organismos, estrés ambiental y estatus inmune.
En algunos casos, la infección con las cepas sumamente virulentas del virus puede causar un gran número de aves muertas aunque presenten pocos signos clínicos. La enfermedad surge rápidamente con síntomas que aparecen entre dos y doce días después de la exposición y se propaga rápidamente al resto de la parvada.

PREVENCIÓN Y CONTROL

En la mayor parte de países con producción avícola a escala comercial, se practica la vacunación profiláctica. Para demostrar que un país está libre de la enfermedad de Newcastle, es necesaria la vigilancia conforme a las directrices del Código Sanitario para los Animales Terrestres de la OMSA. En última instancia, los productores avícolas deben establecer procedimientos eficaces de bioseguridad para evitar la introducción de la enfermedad (Código Sanitario para los Animales Terrestres de la OMSA).

En la mayor parte de países, si la enfermedad aparece en una zona antes exenta, se practica una política de sacrificio de urgencia. Ello incluye: Aislamiento o cuarentena estrictos de los brotes. Destrucción en condiciones decentes de todas las aves infectadas y expuestas. Limpieza y desinfección completas de los locales. Eliminación adecuada de los cadáveres. Control de la plaga en las parvadas. Vacío sanitario seguido de 21 días sin aves antes de la repoblación. Prevención del contacto con aves de estatus sanitario desconocido. Control del acceso a las granjas avícolas.

DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA

La enfermedad se ha detectado en todo el mundo, actualmente está controlada en Canadá, los Estados Unidos y algunos países de Europa occidental, y sigue presente en partes de África, Asia y Sudamérica. No obstante, como las aves salvajes a veces son portadoras del virus sin estar enfermas, puede haber brotes en cualquier lugar donde se críen aves.