“Bailongo en lo del rengo”: un hit viral que volvió desde el pasado

Aníbal Sampayo acompañando con su guitarra a Elsa Morales, referente de la educación musical.

Los destinos de una canción pueden ser imprevisibles. Y es asombroso que una historia ocurrida hace más de 80 años en un barrio sanducero haya dado lugar a la canción que es tendencia en TikTok hoy en día.

Si usted escribe “Bailongo en lo del rengo” en un buscador de Internet, se encontrará con un tema musical que se ha convertido en un verdadero suceso, musicalizando unos 300 mil videos de jóvenes que se divierten bailando e interpretando una coreografía, basada en la primera parte de la letra. Al parecer, estos videos comenzaron como una parodia a los dance challenges de los hits del momento, pero pronto se volvieron un fenómeno viral.

La versión del tema que se ha popularizado es interpretada por Sele Vera y Los Pampas, grupo liderado por una joven cantante de Bariloche. Pero lo cierto es que “Bailongo en lo del rengo” fue la primera composición del sanducero Aníbal Sampayo, creada cuando tenía “más o menos unos trece años”, con ritmo de polca criolla, según relata él mismo en su libro autobiográfico “El canto elegido” (1985). La canción ya había logrado gran popularidad en otras épocas, y tiene versiones de innumerables artistas, a menudo con variantes en la letra y/o en el título. Entre otros nombres, se la conoce como “Bailongo en lo del Rengo”, “Bailongo del Rengo”, “El Bailongo” o “El Merenjunje”. Más de un sanducero la debe conocer y recordar.

La historia de la canción

El registro de la canción en Sadaic, de 1987, y una partitura de 1958, acreditan la música a Germán Reyna (seudónimo de Germán Aranda, un guitarrista uruguayo de Montevideo). Este dato es curioso, ya que si se considera que Sampayo nació en 1926 y compuso el tema a los 13 años, la canción habría sido creada alrededor de 1939. Cabe acotar, sin embargo, que la partitura presenta el tema como un baión, y la música escrita no coincide exactamente con la versión popular.

En cuanto a su historia, existen versiones en la web que no se corresponden en absoluto con la realidad. No solo confunden groseramente nombres y fechas, sino que mezclan un episodio vivido por Sampayo en su niñez con la ficción que él imaginó para escribir la letra. En ella se narra una historia hilarante, trágica y bizarra, de un humor ácido, que transcurre en un baile clandestino. Repasemos un poco estos detalles.

Según narra Sampayo, el “rengo” Sosa era un pintoresco personaje de Paysandú que “hacía changas cuidando puertas en los parques o circos que llegaban a la ciudad”. En una ocasión trabajó como portero en el circo de los hermanos Pensado, que esa noche presentaban la obra Juan Moreira. Varios muchachos del barrio, entre ellos Sampayo, querían ver la obra, pero sin dinero para la entrada, decidieron colarse pasando por debajo de la lona de la carpa. Y fueron descubiertos por el portero, quien avisó a la policía, y el grupo de chicos terminó en la comisaría, donde recibieron una fuerte reprimenda. “Desde joven, como todo gurí de barrio, era aficionado a las chanzas, y resolví vengarme”, relata Sampayo. “Y de regreso al barrio, en una pequeña habitación del recientemente inaugurado Club Ciclista San Antonio, compuse ‘El bailongo en lo del rengo’”. Pronto la polca se volvió muy popular, corriendo “de boliche en boliche y de boca en boca, ridiculizando a aquel pobre hombre”, agrega. “Comenzó entonces a roerme la conciencia el bichito del arrepentimiento, pero ya era demasiado tarde. La canción incluso había traspasado fronteras”.

La cantante Graciela Castro tiene otra versión de los hechos, que conoció a través de su tío Jorge Bagnasco. “Mis padres, la familia de Aníbal, y la familia de mi madre vivían todos en el mismo barrio, en el entorno de lo que hoy es la terminal. Mi madre vivía junto a la Aceitera, y por esa zona también vivía Sampayo. Lo que mi tío me contó, hace muchos años, es que estaban en una cachimba que atravesaba por Joaquín Suárez e Ituzaingó, más o menos por ahí. Estaban allí jugando –mi tío era un gurí, Aníbal y su hermano Nery también–, y fue en ese momento que Aníbal comenzó a jorobar con esa canción, a armar los primeros versos. Eso fue lo que me contó mi tío, por eso digo que tengo otra versión. Tal vez después sí fueron a San Antonio, porque era la misma zona”.

Diversas intepretaciones

Sampayo se reencontró con su tema muchos años después, cuando andaba por Cerro Colorado, Córdoba, Argentina, y de pronto oyó a un trabajador de cantera de piedras de afilar que lo silbaba. Un amigo del lugar le aseguró que esa música era muy popular por ahí, aunque desconocían su origen. Más tarde, Sampayo supo que su amigo Orlando Lynch le había pasado la polca al cantante santafesino Coco Díaz, quien la grabó en uno de sus discos. Después siguieron otras versiones, como la del “Cuarteto Leo” de Córdoba, que la incluyó en su disco “La Serenata Criolla”, de 1968, convirtiéndola en un hit de la música de cuarteto. Entre las más recientes está la de la sanducera Catherine Vergnes, que la interpretó en un video para el proyecto de cartografía multimedia “Mapa Sampayo”, donde también narra la historia. Posteriormente la grabó en su álbum “Soy Campera”.

Aunque Sampayo nunca grabó esta canción en un disco, en sus últimos años en los escenarios solía interpretarla, añadiendo un condimento extra: al final, rapeaba parte de la letra. Hace algunos meses, el investigador Aníbal Álvarez Fontán encontró una entrevista a Sampayo y un recital en vivo en un casete que le proporcionó el comunicador Numen Pereira, de Río Branco, Cerro Largo. El recital fue en esa ciudad, durante un festival donde se homenajeó al artista sanducero, que asistió acompañado de sus amigos Jorge Larrañaga, por entonces intendente de Paysandú, y el bandoneonista Luis Alberto “Chichí” Vidiella, que lo acompañó en el escenario. Una de las canciones que interpretó fue “Bailongo en lo del Rengo”. El audio, disponible en YouTube, permite conocer la versión del autor.
Eduardo Lemes