ESPACIO CONTRATADO
El 24 por la noche los uruguayos celebramos la Noche de la Nostalgia. Es un día un poco extraño que tiene características propias en nuestro país.
Tenemos nostalgias de muchas cosas cuando mayores. Recordamos el tiempo, los lugares, las personas que marcaron nuestra niñez y adolescencia.
Tenemos nostalgia de la ternura, de la alegría, de la inocencia en el fondo, de la verdad de la belleza, de la bondad.
San Agustín cuando narra en las confesiones su proceso de conversión (en estos días hemos recordado su fiesta) decía “nos hiciste para ti Señor y nuestro corazón estará inquieto hasta que descanse en ti”.
Nostalgia de Dios en el fondo de sentido para la vida, de encontrar motivos para seguir el camino y sentir el consuelo y la paz.
Atahualpa Yupanqui decía que el hombre es una misteriosa caja de resonancias, los cristianos decimos que el misterio de la persona humana solo se esclarece a la luz del misterio de Cristo.
El que amó con corazón de hombre, trabajó con manos de hombre y se hizo en todo semejante a nosotros menos en el pecado.
Queremos ver a Jesús, decían aquellos griegos del capítulo 12 del Evangelio de San Juan. Hoy también muchos quieren descubrir con nostalgia el sentido de la vida que nos impulse a seguir caminando .
Los cristianos seguimos anunciando y Dios quiera que “mostrando” con nuestra vida que Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida.

