Dr. Ricardo Diez: Impacto del consumo de los ultraprocesados (UPS) en la salud

La malnutrición en todas sus formas es la primera causa de carga global de enfermedad y responsable del 30% de las muertes en el mundo: por desnutrición (defecto), obesidad (exceso) o alimentación insalubre (desequilibrio alimentario y baja calidad nutricional).
El principal factor causante de la malnutrición es la producción y distribución masiva de UPS. Son ejemplos: sopas enlatadas o deshidratadas, sopas y fideos empaquetados “instantáneos”, margarinas, cereales de desayuno, mezclas para pastel, papas fritas, bebidas gaseosas, jugos, galletas, caramelos, mermeladas, salsas, helados, chocolates.
Los UPS son formulaciones industriales listas para comer y/o calentar, elaborados en su mayor parte o en su totalidad a partir de sustancias derivadas de los alimentos, incluidos sabores, colorantes, texturizantes y otros aditivos.
Son de baja calidad nutricional y alta densidad energética. Aportan a la dieta una forma desproporcionada de azúcares añadidos, sodio, grasas trans y saturadas, carbohidratos refinados, junto con un bajo contenido de fibra.

Mecanismos de acción

El consumo de UPS activa circuitos neuronales de recompensa de manera similar a como lo hacen otras sustancias –esto implica el desarrollo de comportamientos impulsivos, la desregulación de las emociones–, determinando un uso continuado a pesar de las consecuencias negativas que conllevan para la salud.
El consumo de UPS se vincula con mayor riesgo de obesidad, hipertensión, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, demencia, enfermedades gastrointestinales, ciertos tipos de cáncer.
La producción de alimentos UPS requiere una gran cantidad de energía, agua y recursos naturales, genera emisiones de gases de efecto invernadero y residuos. Además, su producción se asocia con: prácticas agrícolas insostenibles como la deforestación, la pérdida de biodiversidad y el uso excesivo de pesticidas y fertilizantes, desperdicio de alimentos, lo que contribuye al uso ineficiente de los recursos naturales, como el agua y la tierra.

Mensajes claves

Las personas que enfrentan inseguridad alimentaria dependen en mayor medida de los UPS para satisfacer sus necesidades energéticas diarias y con más probabilidades de presentar un grado mayor de adicción a los UPS.
Se estima que la adicción a los alimentos UPS ​​ocurre en el 14% de los adultos y el 12% de los niños y está asociada con mecanismos biopsicológicos de adicción y problemas clínicamente significativos.
La comprensión de que estos alimentos son adictivos podría conducir a nuevas miradas en el ámbito de la justicia social, la atención clínica y en los enfoques públicos.