Fucvam plantea tres ejes: derecho a la vivienda, al suelo y a la ciudad

La Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (Fucvam) encuentra este año “una coyuntura muy particular de cara a las elecciones nacionales y presenta sus reivindicaciones a los distintos candidatos que pasan por tres ejes. Es el derecho a la vivienda, al suelo y la ciudad”.

El presidente de la dirección nacional de la institución, Enrique Cal, señaló que “el problema de la vivienda sigue siendo presupuestal. Con la sorpresa de que, prácticamente todos los partidos salvo uno, no aparece el Fondo Nacional de Vivienda para ponerle a la vivienda popular, el énfasis necesario para abatir ese déficit”.
Explicó que “es una aspiración desde hace años. Desde la salida de la ley de vivienda promovida, es necesario contar con las mismas exoneraciones que tiene el gran capital. Las cooperativas pagamos todos los impuestos y es cómico porque el propio Estado nos presta la plata y ese mismo Estado se cobra los impuestos”.

Derecho al suelo

“No es en todos los departamentos que existe una cartera de tierras. Hay un déficit y es muy difícil de acceder si no se hacen acuerdos con los particulares. La cartera de tierras es lo que soluciona el acceso a la construcción y en los lugares donde existe una segmentación del territorio, las cooperativas siguen construyendo fuera de la centralidad. Y nuestro reclamo tiene que ver con que no haya zonas para ricos y pobres”, precisó.
Con respecto a la ley de ordenamiento territorial, “hay cooperativas a las que les llegó el agua. Hoy se encuentran en zona inundable y eso pasó por no respetar la ley de ordenamiento. No se puede construir en terrenos donde no se conoce el drenaje del territorio. Ahora tenemos cooperativas con el agua a un metro del salón comunal. Eso nos pasó en San José y en Florida, algunas de las cuales llevan más de 20 años de construidas”.

En altura

Fucvam tiene 54 años de historia y en la mayoría de ese tiempo, ha construido en dúplex. “Era impensable ver cooperativas con ascensor en el sur del país, pero ahora están llegando a Paysandú en el terreno de la Paylana. Hay que destacar ese proyecto, porque no solo contiene el desarrollo de vioviendas, sino social y cultural con la instalación de centros educativos”.
Enfatizó que “es un hito histórico que la primera construcción en altura en al ciudad de Guichón sea una cooperativa de viviendas”, en referencia a Coviseregni que comenzará en el primer semestre de 2025.

Recortes

Cal recordó que “hubo un primer recorte del presupuesto con destino a viviendas del 15% y si contamos el aumento del costo de vida, hablamos de un 20% o 22 %. Estamos esperando el sorteo de diciembre para completar las dos instancias anuales, pero tomando en cuenta los últimos, andan en torno a las 1.200 a 1.400 viviendas. Hay que restarle las que van por asignación directa y en realidad nos quedan unas 650 a 700 viviendas para el sorteo. Esa cantidad es insuficiente para el número de cooperativas que hay en espera”.

Fucvam sostiene un déficit habitacional de “85.000 viviendas. Por eso, el sistema cooperativo es una alternativa para las familias trabajadoras porque no tienen capacidad de ahorro. Y el interés lo vemos cada lunes, cuando afiliamos nuevos grupos y damos charlas porque la gente necesita dejar de vivir con sus padres o dejar de pagar un alquiler”.

Cal enfatizó que “durante la pandemia se planteaba a la población que se quedara en la casa y mucha gente permaneció hacinada. Sin embargo, la vivienda fue el rubro que recibió menor asignación de recursos extras. La apuesta a los privados, pudo ser una alternativa a esta problemática. Pero al contrario, fracasaron porque no es un tema de aportes de privados sino de voluntad política para dotar de mayores recursos para la construcción de viviendas de interés social”.