El próximo domingo 3 de noviembre el Instituto Verónica Samurio estrenará en el Teatro Florencio Sánchez el ballet “Sueño de una noche de verano” versionado, en dos funciones, a las 17 y a las 20. Esta obra está basada en la comedia teatral homónima de William Shakespeare y en la versión coreográfica de George Balanchine, y ha sido adaptada por la maestra Verónica Samurio para esta puesta en escena que realizarán todos los alumnos de ballet clásico del Instituto y teniendo en cuenta los objetivos que tienen sus presentaciones, en lo que refiere a la formación pero a la vez el ofrecer al público de la región la oportunidad única de presenciar un espectáculo artístico de primer nivel.
Esta obra fantástica transcurre “en un bosque en las cercanías de Atenas (Grecia) lleno de sueños, de seres misteriosos, hadas, duendes, pixies, luciérnagas, con partes divertidas, con partes emocionantes como la gran boda, y la música maravillosa de Félix Mendelssohn, quien creó la marcha nupcial para este ballet”, destacó Verónica Samurio. “Esta marcha fue tan hermosa y gloriosa que hasta hoy, siglo XXI, sigue siendo el emblema de las bodas”, significó, realzando cómo este gran creador logró cambiar el concepto tradicional de la marcha, para llevarla a “algo glorioso como es el amor”. Se trata de “un ballet absolutamente elegante, desde los seres de ese bosque nocturno que aparecen, y que no se sabe si son reales o es un sueño. En esta versión que hicimos, es la historia de Oberón y Titania, quienes se disputan a un niño encontrado por las hadas en el bosque (idea basada en una antigua leyenda). Ambos tienen sus séquitosy durante toda la obra Puck, un personaje muy travieso nos tiene siempre expectantes”, relató. Citó que el personaje de Oberón será protagonizado por Matías Carballo, egresado del Instituto e integrante de la Escuela de Danzas y del Ballet Clásico Juvenil del Sodre. Esta historia, además, es “una oportunidad para que los alumnos varones puedan tener sus primeros protagónicos para desarrollar no sólo lo técnico sino también lo artístico, la memorización, el trabajar con otros”, resaltó.
La reposición y adaptación coreográfica está a cargo de María Noel Bonino, quien es “ex bailarina solista del Sodre, maestra repositora del Ballet Juvenil del Sodre, y tiene muchísima experienciay conocimiento”, lo que es fundamental a la hora de preparar una puesta en escena, pues no basta con visualizar la obra sino que se “se debe transmitir de maestro a maestro, porque ahí es cuando uno logra entender la escencia del personaje que, además, luego el alumno lo irá creando con su propia impronta, y en donde el docente solo da los lineamientos, de modo que pueda aflorar el artista que cada uno tiene”, explicó Verónica.
“Esta obra va a tener en escena todos nuestros alumnos de ballet clásico, desde los pequeños de 3 años hasta los más avanzados, e incluso alumnas que hoy ya son profesoras”, indicó.
Como en cada una de las presentaciones, “tratamos que nuestras obras cumplan primeramente nuestro objetivo académico, que es lo que necesita cada alumno para completar su formación, y también que el público de Paysandú y de otros lados, que sabemos que siempre vienen, puedan ver y conocer este tipo de obras realizadas con fidelidad”, destacó. En este sentido aludió al gran trabajo profesional de los equipos técnicos y docentes, que se podrá apreciar luego tanto en las coreografías, los vestuarios, proyecciones y atmósfera de luces. A la vez, resaltó la labor de las profesoras Ana Laura Melgar y Vanessa Odella, quienes “también han creado coreografías para los más chicos, adaptadas a sus posibilidades técnicas”, continuando la línea de trabajo del Instituto de planificar y adecuar todas sus propuestas de acuerdo a la edad, teniendo en cuenta también lo emocional, lo intelectual y lo psicológico del alumno. Esta es la manera de trabajar en el American Ballet Theater (Nueva York), y estos planes se adoptaron en el Instituto desde que Verónica Samurio es maestra certificada del ABT. Así lo subrayó y reafirmó que “hoy en día las escuelas de vanguardia en el mundo trabajan de esa manera”.
Agradeció, asimismo, “a las familias por la confianza que depositan en el Instituto y en toda esa formación, no sólo desde lo artístico, porque para lograr esto, donde hay muchos personajes en escena, hay todo un gran mecanismo –como lo hemos dicho otras veces– que está detrás del escenario haciendo que todo fluya. Y siempre está la familia atrás en concordancia con nuestros objetivos académicos”, reafirmó.
Al mismo tiempo, como Embajada de Paz, “todos tenemos que tener ese lenguaje de formación de valores desde lo artístico, que se notan en cada presentación, cuando –por ejemplo– podemos observar cómo se ayudan los alumnos entre sí y siempre en armonía para que todo fluya y se vea esa energía tan hermosa en el escenario, y en esa interacción de ida y vuelta entre el público y los artistas”, valoró.
Precisamente, “este ballet tiene armonía, belleza, elegancia, por lo que invitamos a todos a que no se lo pierdan y nos acompañen en cualquiera de las dos funciones, o en ambas”, cerró.
Cabe indicar que las entradas se encuentran a la venta en el Instituto, Vizconde de Mauá 1137 casi Washington, de lunes a viernes, de 9 a 10.30 y de 15 a 18, o una hora antes de cada función en el Teatro.
