Factores de riesgo cardiovascular también son señales de alarma para el Alzheimer

Cambios en la alimentación a lo largo de la vida llevarán a una vejez saludable.

En los últimos años, la observación en los consultorios médicos y las investigaciones científicas ponen de relevancia la vinculación de los clásicos factores de riesgo cardiovascular, como factores de riesgo también del Alzheimer. La hipertensión, altos niveles de colesterol, obesidad, tabaquismo y consumo de alcohol en exceso tienen relación con el diagnóstico de las demencias. La comprensión de esta vinculación permitirá la concreción de acciones preventivas eficaces.

Los factores de riesgo de Alzheimer son modificables o no modificables. En este sentido, el equipo técnico de Atención de Alzheimer Paysandú (ADAP), que encabeza el Dr. Gustavo Curbelo e integra el Dr. Marcelo Luaces, destacó la importancia de la prevención ante una enfermedad cada vez más difundida, pero con diversos factores aún desconocidos.

Ácidos grasos trans

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) recomiendan la eliminación de los ácidos grasos trans producidos industrialmente (AGT-PI) para prevenir enfermedades no transmisibles, como cardiopatías coronarias.
Luaces profundizó que “el aumento del consumo de grasas trans se asocia a un aumento del riesgo de cardiopatía coronaria y de muerte por esta causa. La ingesta de grasas trans (AGT) es responsable de más de 500.000 muertes prematuras anuales por cardiopatía coronaria”.
La eliminación de las grasas trans de los alimentos se puede lograr a través de enfoques de políticas de Estado, “incluido el uso de medidas legislativas o reglamentarias para limitar el contenido de AGT-PI a no más de 2 gramos por cada 100 gramos de grasas totales. Es decir, 2% en todos los alimentos. Así como prohibir los aceites parcialmente hidrogenados, que son la fuente principal de AGT-PI o una combinación de las dos políticas mencionadas anteriormente”.

Datos clave

Las grasas trans de producción industrial son compuestos artificiales nocivos que están presentes en diferentes alimentos, grasas y aceites. Estas grasas obstruyen las arterias y aumentan el riesgo de cardiopatía coronaria.

“El aumento del consumo de grasas trans se asocia a un aumento del riesgo de cardiopatía coronaria y de muerte por esta causa. La eliminación de las grasas trans de los alimentos y su sustitución por alternativas más saludables es viable y está teniendo lugar en muchos países de ingresos elevados”, apuntó Luaces.

A escala global, unas 537.000 muertes por cardiopatías coronarias fueron atribuibles en el 2010 al consumo de AGT. De ese total, 160.000 ocurrieron en la región de las Américas y 45% de ellas ocurrieron prematuramente.
“Un amplio conjunto de evidencia ha demostrado los efectos perjudiciales de los AGT en el metabolismo, así como la asociación entre la ingesta total de grasas trans y las cardiopatías coronarias. El consumo alto de este tipo de grasas aumenta considerablemente el riesgo de muerte por cualquier causa en 34% y por cardiopatías coronarias en 28%, así como e riesgo de aparición de cardiopatías coronarias en 21%. También se han observado aumentos no significativos de 7% y 10% en el riesgo de muerte por accidente cerebrovascular isquémico y por diabetes, respectivamente”.
Los AGT aumentan la concentración del colesterol de lipoproteínas de baja densidad, “que es el más perjudicial, y disminuyen la concentración del colesterol de lipoproteínas de alta densidad, que es benéfico en una medida mucho mayor que las grasas saturadas”, agregó el especialista.
La OPS lanzó un plan de acción para eliminar los ácidos grasos trans de producción industrial 2020-2025. “Propone un curso estratégico de acción para los estados miembros en la eliminación de los ácidos grasos trans de producción industrial”.

La OPS también lanzará un curso virtual sobre el paquete de acción Replace de la OMS para eliminar los AGT-PI y avanzar en la agenda regional de nutrición y fortalecer la capacidad de los países en las estrategias para eliminar el AGT-PI del suministro de alimentos bajo el plan de acción de la OPS.

Recomendaciones

Las recomendaciones para evitar el consumo de grasas trans pasan por un cambio de hábitos alimenticios. “Se recomienda evitar los fritos, empaquetados y procesados. Reemplazar las carnes con pollo sin piel o pescado y los lácteos enteros con leche, yogur y queso bajos en grasas o desgrasados”, agregó.

Acción replace de OMS

El programa Replace de la OMS abarca a un conjunto de medidas para eliminar las grasas trans industriales de la alimentación y abarca seis áreas.
Review propone un examen de las fuentes dietéticas de grasas trans de producción industrial y del panorama general para cambiar las normativas. Promote recomienda el fomento de la sustitución de las grasas trans de producción industrial por grasas y aceites más saludables.
Legislate expone la necesidad de aprobar una legislación o medidas reguladoras para eliminar las grasas trans de producción industrial.
Assess establece una evaluación y seguimiento del contenido en las grasas trans de los alimentos y de los cambios de su consumo por la población.
Create es el área para la concienciación de los planificadores de políticas, productores, proveedores y la población sobre los efectos negativos de las grasas trans en la salud.
Enforce apunta a la obligación del cumplimiento de las políticas y sus reglamentos.