El Centro de la Realidad Económica y Social (Ceres) ha dado a conocer en las últimas horas un informe titulado “Un enfoque alternativo para mejorar la educación pública en contextos vulnerables”. El documento fue elaborado por el economista Edgardo Fávaro, primer director de la institución (1985-1988), con el apoyo del equipo actual de investigadores de Ceres, en el marco de la celebración de los 40 años de dicha institución.
De acuerdo con el informe, “mejorar la calidad de la educación pública para niñas, niños y adolescentes de hogares carenciados es condición necesaria para un crecimiento inclusivo y sostenido”. En efecto, “el mayor desafío para Uruguay hoy es lograr una mayor tasa de crecimiento económico, que ese crecimiento sea sustentable, y que sus beneficios sean compartidos por la mayoría de la población. Para que sea sustentable y compartido, el crecimiento debe estar basado en el aumento de la productividad y en la inversión en capital físico y humano. Es aquí donde comienzan los desafíos: la inversión privada en Uruguay es históricamente baja; la inversión extranjera está localizada en zonas francas y en actividades intensivas en capital; la inversión privada nacional está desalentada por el clima de relaciones laborales y, con excepción de la construcción, solo ocurre en sectores intensivos en capital. Esto implica que la demanda por trabajo no calificado seguirá cayendo, mientras que la demanda por trabajo calificado aumentará. Pero ¿de qué depende que aumente la oferta de trabajo calificado? La formación de capital humano depende fundamentalmente del hogar en el que nacen y crecen las niñas y niños; sin embargo, cuando esos hogares tienen carencias de capital humano e ingresos, también depende de la efectividad de los programas remediales, que son en su mayoría financiados con gasto público y donaciones. Durante las primeras seis décadas del siglo XX, Uruguay fue pionero en la región en la calidad de su educación pública; sin embargo, desde hace décadas existe conciencia de que la educación en Uruguay está en problemas”.
Resultados
Según este documento, “las razones que explican los pobres resultados de la educación pública son complejas: por un lado, el 59% de los menores de 18 años nace y se forma en hogares de bajo ingreso y capital humano; por otro lado, están las deficiencias en la gestión de la educación pública. (…) Las carencias educativas y de ingreso de los hogares en contexto crítico limitan la capacidad de esos hogares para estimular el desarrollo de las habilidades cognitivas y no cognitivas de niñas y niños en una etapa crítica de su desarrollo. (…) La ANEP, por su parte, “ha sido lenta en reaccionar al hecho de que, mientras que la demanda por sus programas es heterogénea, su oferta es básicamente la misma, independientemente de que un centro esté localizado en un barrio donde predominan familias carenciadas o en uno donde predominan hogares de ingresos medios y altos”. Los resultados de las pruebas Aristas y PISA “también muestran una marcada desigualdad según el contexto socioeconómico, con desempeños significativamente más bajos en los entornos más vulnerables”.
Mejora de resultados
Ceres señala los siguientes principios para lograr una mejora de resultados:
a) proceder de forma gradual (la educación pública incluye instituciones como ANEP, INAU y UdelaR, con culturas y problemáticas diferentes, por lo que es necesario proceder gradualmente y experimentar con distintos modelos antes de adoptar un nuevo paradigma),
b) tener presente que aumentar el gasto no necesariamente resulta en una mejora de los resultados,
c) focalizar el esfuerzo en mejorar la educación pública dirigida a niñas, niños y adolescentes de los quintiles más bajos de ingreso,
d) medir costos y evaluar resultados (en la actualidad no existe evaluación de resultados para la inmensa mayoría de los programas de gasto público en general y de la educación pública en particular),
e) tener en cuenta que todas las etapas de la educación están interrelacionadas,
f) introducir competencia en la educación dirigida a hogares carenciados,
g) dar a las intendencias departamentales un rol activo en la gestión de los centros de educación pública en su territorio (“las intendencias departamentales y los municipios son los niveles de gobierno con conocimiento directo y profundo sobre la realidad social en su territorio. Esto puede ponerse en marcha de forma experimental y luego extenderse al resto del país”).
Paysandú
El informe hace referencia a nuestro departamento, señalando que “en el año 2023, la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) y la Intendencia Departamental de Paysandú (IDP), con la anuencia de ANEP y el apoyo de Ceibal, diseñaron el Programa +Talentos (P+T), como un programa piloto de acompañamiento a la trayectoria educativa de jóvenes provenientes de hogares de los dos quintiles más bajos de ingreso durante los tres años de la EMS. La motivación detrás de P+T fue explorar las ventajas de un programa de acompañamiento mediante tutorías pedagógicas, apoyo socioemocional, becas económicas y apoyo alimentario durante los tres años de EMS, implementado por una Organización de la Sociedad Civil (OSC).”
En el año 2023, en Paysandú había aproximadamente 1.000 jóvenes de los quintiles 1 y 2 cursando el primer año de EMS. El 60% estaba en el liceo y el resto en UTU. Entre los jóvenes participantes en P+T, más del 49% de los padres y el 43% de las madres alcanzaron, como máximo, el segundo año de enseñanza media básica (EMB). Además, el 28% tenía rezago en la edad escolar, y más de una quinta parte cursa cuarto año de EMS por segunda vez y/o tiene matemáticas de tercer año de EMB pendientes. En cuanto a las dificultades académicas, el 44% identificó como principal obstáculo para culminar la EMS el hecho de “tener dificultades para entender las materias”. Las dificultades en matemáticas fueron especialmente marcadas: el 77% de las mujeres y el 58% de los hombres señalaron esta materia como el área donde enfrentaban mayores desafíos.
Según Ceres, “el P+T tiene ya dos años de experiencia y dos generaciones de jóvenes a servir. A fines de 2023 se realizó un análisis estadístico de las diferencias en resultados obtenidos por los jóvenes participantes respecto a aquellos en el grupo de control. Algunos resultados de este ejercicio son: a) la edad de los jóvenes es un predictor estadísticamente significativo de las diferencias en el capital humano que tenían al comienzo del programa. Esta observación surge en la primera reunión de profesores, al comparar la media de rendimiento de jóvenes de 15 a 16 años con la media de jóvenes de 17 y 18 años; b) la edad de los jóvenes es un predictor estadísticamente significativo de su aprendizaje; c) el nivel de capital humano de los jóvenes de P+T que asisten a su centro de estudios en el horario matutino es mayor que en el turno vespertino; d) el nivel de capital humano de los jóvenes que asisten a UTU en el horario matutino es mayor que en el turno vespertino; e) la media del número de inasistencias a liceos oficiales o centros de UTU es de 18 días, mientras que la media de inasistencias a P+T entre el comienzo del programa y fines de octubre de 2023 fue de 11 días; f) de los 47 jóvenes para los que se tiene información sobre inasistencias a centros de ANEP y P+T, 31 tienen menor número de inasistencias a P+T, 3 tienen igual número, y el resto tiene menos inasistencias a ANEP; g) el número de inasistencias tiene consecuencias sobre el rendimiento escolar y por sí solo explica un 41% de la varianza del rendimiento. Hacia fines de 2024, la OPP reportó resultados preliminares para la generación 2023 (que terminó en 2024 su segundo año de EMS) y para la generación 2024 que completó el primer año de EMS. La OPP reporta “un 96,3% de promoción de 1º de EMS para la generación 2024 y de 89,3% para la generación 2023. Ambos resultados están por encima de los datos históricos presentados en Paysandú”. El informe valora estos resultados como “muy promisorios”.
Reflexiones
Para Ceres, “modernizar la educación pública de modo que sirva a la realidad de los hogares pobres requiere gestionar mejor más que legislar. Gestionar mejor significa tener información sobre costos y resultados de lo que se hace, y que los ciudadanos, las organizaciones sociales, los institutos de investigación y las universidades tengan acceso a la misma para poder analizar lo actuado y evaluar resultados. Hoy día eso no existe y debe ser cambiado. ¿Cómo puede ser que, a casi cuatro décadas de la fundación del Plan CAIF, el INAU no tenga información sobre cuántas niñas y niños asisten a clase diariamente? ¿Cómo puede ser que ANEP no haga pública la información sobre asistencia de profesores y estudiantes a clase de manera diaria?”, se pregunta el autor de este trabajo. “Nadie tiene en sus manos la posibilidad de cambiar durante un periodo de gobierno la realidad de los hogares de menor ingreso, pero sí se puede y debe implementar pilotos y cambios, comenzando por repensar la interfaz del Plan CAIF, escalar la experiencia del P+T a más departamentos y extender el programa a enseñanza primaria y enseñanza media básica”.
