En el espacio de hoy hablaremos de suicidio.
Este es un tema que me importa mucho y nos involucra a todos como sociedad, constituyendo un grave problema en la salud pública, con un alto impacto a nivel familiar, social, comunitario y económico. De acuerdo con datos e informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Unicef más de 800.000 personas alrededor del mundo se suicidan cada año. Pero esta cifra se acompaña además de un dato muy preocupante, Uruguay presenta una de las tasas de suicidio más altas dentro de América Latina.
Puede ser un amigo, el vecino que veías todos los días, tu abuela, hermano o tu pareja. Tal vez querido lector, has tenido intentos de autoeliminación y lo has ocultado porque es un tema estigmatizado.
Las personas viven un profundo sufrimiento y tienen una falta de percepción de alternativas para aliviarlo. No saben cómo acabar con tanto dolor.
Los avisos
Si bien existen personas que envían señales muchas veces manifestando su deseo de acabar con su vida denominado “grito de auxilio”, hay otras, que pueden aparentar estar muy contentas, mostrar fotos de felicidad en redes sociales, ir a cumpleaños, partidos de fútbol, trabajar normalmente y a los pocos días terminar con su vida. En la depresión sucede el mismo fenómeno, no siempre se transmite el profundo dolor que un ser humano puede estar viviendo. Por esa razón no siempre los suicidas parecen suicidas. No todo es lo que parece.
El pensamiento y la conducta
Existen pensamientos que podríamos identificar en personas que dan algunas señales de alerta, por ejemplo: “no vale la pena que siga con mi vida”, “no quiero ser una carga para mi familia”, “estoy cansada de luchar”, “no tengo por qué vivir”, “pronto dejaré de sufrir”, “no hay salida”, “causo problemas y todos estarían mejor sin mí”, “nadie me entiende”, “cuidá mis cosas cuando ya no esté”. En cuanto a lo conductual, el aislamiento, cambios de humor repentinos, irritabilidad, sensación de desesperanza y vacío, alejamiento de amigos o familiares.
También pueden aparecer conductas autodestructivas como consumo excesivo de alcohol o drogas o actos imprudentes sin preocuparse por las consecuencias.
Nuestro apoyo importa
Es importante ofrecer nuestro apoyo a personas que se expresen de esta manera y animarlo a buscar ayuda profesional.
Reflexionemos juntos: ¿qué cambios sería necesario hacer como sociedad para que el suicidio no sea una opción en la vida de tanta gente?
En los medios de comunicación vemos los altos índices de suicidio que tiene la institución policial, también se pueden observar suicidios en jugadores de fútbol, personal de la salud, etc.
Comprender empáticamente a las personas y sus familias sin juzgarlas o emitir opiniones apresuradas sin tener conocimiento del tema, se vuelve necesario. Son pequeñas acciones que hacen la diferencia cuando el dolor muchas veces se vuelve insoportable.
No es un tema para simplificar, es muy complejo, donde muchos factores están involucrados. Se muere gente muy joven, entre los adolescentes entre 15 y 29 años el suicidio constituye la cuarta causa de muerte a nivel mundial.
En nuestro país
La Estrategia Nacional de Prevención del Suicidio 2021-2025 se centra en mejorar la atención a personas con riesgo de suicidio y sus familias, mejorar las capacidades de todos los actores involucrados para prevenir el suicidio, y atender adecuadamente a los intentos de autoeliminación (IAE) El Plan Nacional de Salud Mental 2020-2027 destaca como uno de sus principales objetivos la prevención del suicidio y disminución de la tasa de suicidios en el país. Hay mucho por hacer, las estrategias nacionales muchas veces no se ven del todo reflejadas en la vida cotidiana de las personas y los actores involucrados.
Si necesitas ayuda, comunicate al 0800-0767 es una línea de orientación y atención en crisis. Funciona las 24 horas todos los días del año. Tiene como objetivo contribuir a disminuir los intentos de autoeliminación o los suicidios a nivel país.
Lic. Yasmin Buono- 097352937


