Alianza Francesa: Una velada de sabores y canciones

En la noche del sábado, en los patios de la Alianza Francesa se vivió una velada especial en el que la música y la gastronomía fueron las protagonistas, para deleite de todos los presentes que fueron partícipes de una experiencia sensorial única.

El cantautor sanducero Manuel Barrios, cerró así su gira, “Litoral: Canciones desde el río adentro”, un proyecto que fue apoyado por los Fondos Concursables del Ministerio de Cultura, y con el que ha recorrido diversos lugares del país para compartir la magia del Litoral a través de la música y las historias. Con un formato innovador y de cercanía, el ambiente estuvo iluminado con luces tenues y una fogata mantenía la comida caliente. El evento aunó las canciones que evocan los paisajes y tradiciones del Litoral de Barrios con la creatividad de la chef gourmet Belén Mazzilli, quien creativamente presentó los sabores de la región en variadas formas.

La introducción a cada canción estuvo dada por la narración de un cuento o una historia personal que iba involucrando al espectador en la letra de la composición. Barrios generosamente incluyó las voces de Pilar Apesetche y Magui Mas, quienes se lucieron individualmente con sus canciones, así como acompañando al cantautor.

Sabores que complementan la música

Belén Mazzilli fue la encargada de todo lo gastronómico, y conversó con EL TELEGRAFO sobre la organización y los detalles incluidos. “Con Manuel nos conocimos en un taller de escritura con Mario Pons y surgió un amor del bueno, y también la idea de hacer algo juntos; esta gira en la que él está recorriendo los temas de su trayectoria y a la vez estrenando un tema nuevo nos permitió concretar una velada donde la comida también esté presente, ya que es algo que le gusta a todo el mundo”.

La entrada incluyó diferentes tipos de patés, humus, con variadas verduras (de su propia huerta), panes caseros de masa madre, peras agridulces con queso emmenthal, salsas criollas, aderezos, diferentes quesos artesanales para que la gente los pruebe y pregunte; “y como me gusta revivir platos de antes que ya no suelen hacerse traje huevos rellenos, esta vez con palta”, aclaró Mazzilli. El plato principal, que se degustó en un intervalo fue una carne braseada, con 12 horas de cocción. Luego de terminado el concierto, llegó el momento del postre, sobre el cual Belén explicó que “la idea es que no esté presente el clásico postre armado, sino que cada uno tenga la oportunidad de crear el suyo con los ingredientes que están a disposición; en la mesa pusimos diferentes tipos de cookies, galletas, fudge de chocolate (una especie de brownie pero mucho más húmedo), dulce de leche, chocolate, crema pastelera y mermeladas de frutillas y mburucuyá”.

El objetivo de recorrer la identidad y la riqueza cultural del Litoral a través de los sentidos, fue satisfactoriamente cumplido.