Tipos de sarna
1) Sarna común o clásica: forma más frecuente. Aparece en personas sanas, con síntomas típicos: picazón intensa, sobre todo de noche.
2) Sarna costrosa (noruega). Es una forma grave y muy contagiosa. Se ve en personas inmunosuprimidas (VIH/SIDA, cáncer o en inmunosupresión). Hay miles o millones de ácaros (frente a 10-15 en la sarna común). Causa costras gruesas, escamas, engrosamiento de la piel. A veces no hay picazón, lo que dificulta el diagnóstico.
3) Sarna infantil o del lactante: bebés y niños pequeños. Puede afectar la cara, cuero cabelludo, palmas y plantas (zonas no comunes en adultos). Picazón intensa, irritabilidad, sueño alterado.
4) Sarna nodular: Aparece como nódulos duros, rojos y muy pruriginosos (picazón intensa), incluso después de eliminar los ácaros. Suele darse en áreas genitales, axilas o glúteos.
5) Sarna recurrente o persistente: Aparece cuando no se trata bien, cuando hay reinfección o resistencia al tratamiento. Es común en lugares donde no se hace tratamiento simultáneo a todos los contactos.
Diagnóstico
El diagnóstico es clínico, epidemiológico y parasitológico, si bien se puede realizar en gran medida con los dos primeros. Se confirma mediante la detección de ácaros, huevos o heces de la sarna mediante examen microscópico (preparación para sarna-acaro test). Una preparación para sarna negativa no descarta el diagnóstico. Debido a la alteración de la barrera cutánea causada por la inflamación y el rascado, la piel puede infectarse secundariamente con bacterias estreptocócicas o estafilocócicas (impétigo, forunculosis, generando complicaciones renales).
Diagnóstico diferencial con dermatitis atópica, dermatitis de contacto, y las picaduras de artrópodos.
El tratamiento consiste en: erradicación de la infectación, manejo del prurito, manejo de las complicaciones, tratamiento de contactos personales estrechos, implementación de medidas ambientales para minimizar la transmisión y recurrencia de la infectación.
Opciones: Tópico con permetrina en todo el cuerpo, Vía oral (ivermectina). Lavado de la ropa con agua caliente y secado a 60 grados.
Pronóstico
La mayoría de las personas con sarna se curan después de 2 tratamientos con ivermectina o permetrina — tratamientos de primera línea–. Algunos casos tendrán prurito residual que durará hasta 1 mes luego de la erradicación exitosa de la sarna.
Conclusión
La sarna es una ectoparasitosis altamente contagiosa, de presentación frecuente en contextos de convivencia estrecha. Su diagnóstico temprano y tratamiento adecuado son fundamentales para el control individual y comunitario. El manejo efectivo requiere tratamiento simultáneo de convivientes, medidas de higiene ambiental y seguimiento médico. La educación sanitaria y la desestigmatización son esenciales para prevenir brotes y favorecer la consulta oportuna.


