Historias trágicas de Río Negro en la Feria del Libro de Buenos Aires

José Santín, autor de “Una mosca más en la sopa”.

La selección de “Una mosca más en la sopa”, de José Santín, en la convocatoria de este año de la Cámara Uruguaya del Libro y el Ministerio de Educación y Cultura para integrar el estand oficial de nuestro país en la Feria del Libro de Buenos Aires, es la excusa perfecta para conocer más sobre este trabajo que recopila una serie de hechos desafortunados acontecidos en el vecino departamento de Río Negro.

“En síntesis, José Santín Meléndrez desentierra el pasado de una forma arqueológica, con la pretensión de poner a disponibilidad los restos de una historia silenciada, no para que el óxido del tiempo lastime la sensibilidad, sino más bien para que la narración siga siendo el acceso al entendimiento de la identidad rionegrense”, expresa en su Análisis social, que precede a los relatos de Santín en la publicación, el psicólogo Franco Durán Chialanza. Lo trágico de los relatos dan lugar al subtítulo “Microcuentos del malaventurado Río Negro cerril”, que colocó en portada el autor, que describe para EL TELEGRAFO: “Son episodios que han pasado en el departamento de Río Negro, vamos a poner el accidente del tren del 2006, la caída del avión de Austral del ‘97, cuando se cayeron dos ómnibus de ONDA en el Río Negro que fallecieron 15 personas en dos accidentes en los años 1942 y 1944”. Hoy han quedado si no en el olvido, cuando menos estos accidentes en un lugar no tan cercano de la historia, pero hay otros episodios trágicos y siniestros que la memoria tiene más a mano, como el accidente con la locomotora en Young, el accidente del avión de Austral, o el asesinato de Roslik; hay otro caso con un ómnibus que fue impactado por un tren, también en Young, historia que se reconstruyó en base a la cobertura de EL TELEGRAFO del año 1956, de hecho en muchos de los casos nuestras páginas han sido fuente.

“Son catorce capítulos que hablan cosas directamente del departamento de Río Negro. Hemos tenido un montón de desastres que yo lo mido por una cosa mía no. No es que me lo haya dicho nadie, pero como creo que si lo llevas a la escala del departamento, no solamente en el país sino en el mundo, creo que ningún departamento tenga tanto accidente, tantas cosas, como han sucedido acá en Río Negro”. Allí incluye “el mayor accidente de tren, en 2006, el mayor accidente aéreo en el ‘97, cosas que han pasado en las que ha muerto mucha gente, y muchas veces por negligencia. No son por accidente, la mayoría son negligencias”.

ENCARE

Los relatos están presentados en un formato histórico periodístico. “En sí, hay una introducción en cada capítulo, hago una introducción general pero después hay en cada capítulo algo como una introducción, como para que la gente se meta un poco más en el tema antes de empezar, y ahí después empiezo a desarrollar”. Ese desarrollo está compuesto por testimonios de época, entrevistas, anécdotas, información de los medios de comunicación, documentos oficiales, pero también “cada tanto meto una pincelada como para decir, mirá esto fue así, fue asá, para darle un poco más de personalismo, sobre la persona que falleció, que no sea solamente una noticia común y corriente. Que se sepa que quien falleció fue una persona ponele que se llamaba Alberto Sartori, que fue el único fallecido cuando el tren partió al medio la ONDA en el año ‘56, pero que sepa quién fue, qué hacía, si tenía hijos, dónde vivía. O sea, darle un poco más de humanismo esas vidas que se perdieron”.

FATALIDADES

En cierta forma el autor encuentra una línea de conexión entre varios de estos episodios que pudieron o debieron evitarse, de allí esas negligencias a las que alude, como el que en el ‘42 los pasajeros no bajasen del ómnibus que se hundió en el río Negro. “No era porque estaba tan frío, sino porque se subió un policía, era el gobierno de Valdomir, que era una dictadura, la ‘dictadura buena’, le empezó a pedir documentos a todo el mundo, entonces la gente buscaba el documento y se lo entregaba a él dentro del ómnibus, y no les dio tiempo a salir”. Lo mismo que en el caso del accidente de la locomotora en Young en 2006. “Si la gente hubiera hecho caso y hubieran puesto profesionales como bomberos, municipales o empleados seleccionados, ponele, no hubiera pasado nada”, y así siguió enumerando más situaciones fortuitas descuidos u omisiones que fueron factores que incidieron en que estas tragedias ocurriesen.

INTERNACIONAL

Respecto a la presencia en el estand de Uruguay en la Feria de Buenos Aires, dijo que fue una gran sorpresa que le hayan seleccionado, “primero porque Young es una ciudad chica, por supuesto, es muy difícil muchas veces lograr los espacios para que una vez que vos escribiste un libro, esté en algún lado. Yo creo que es un logro no solo importante para el escritor, en mi caso, sino que me parece que para la sociedad de Young y el departamento y toda la región, porque es algo algo que nos identifica. Y como se dice, si Fulanito pudo, por qué los demás no pueden. Hay que animarse, hay que escribir”.