Cada día que pasa la Inteligencia Artificial (IA) gana más terreno en el ámbito laboral y asume nuevas formas para cumplir nuevas tareas en lugares de trabajo cada vez más diversos. Ante esta realidad, resulta oportuno compartir con nuestros lectores algunas reflexiones formuladas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), con especial referencia a la Salud y Seguridad en el Trabajo (SST) en un escenario digital.
Automatización
De acuerdo con la OIT, “en el mundo laboral, hay dos tipos distintos de aplicación de la tecnología de IA en el lugar de trabajo. La primera se dirige a automatizar tareas que realizan los trabajadores; la segunda consiste en utilizar análisis y algoritmos basados en IA para automatizar funciones de gestión, o lo que comúnmente se denomina ‘gestión algorítmica’.
Cuando la IA se utiliza para automatizar tareas, no conduce necesariamente a despidos, ya que la tecnología también puede complementar la mano de obra humana cuando se automatizan determinadas tareas. El hecho de que la adopción tecnológica conduzca a la automatización (pérdida de empleo) o al aumento (complementariedad del empleo) depende de la importancia de la tarea automatizada para la ocupación, de cómo se integre la tecnología en los procesos de trabajo y del deseo de la dirección de retener a los humanos para que realicen o supervisen algunas de las tareas, a pesar del potencial de la automatización. A medida que la IA transforma las ocupaciones, es crucial contar con una mano de obra dotada de las competencias necesarias en aprendizaje automático, ciencia de datos y ética de la IA para aprovechar su potencial.
Además de los efectos potenciales sobre los trabajadores, la integración de la IA en el lugar de trabajo también puede tener consecuencias sobre el rendimiento de las organizaciones, incluida la productividad, con efectos indirectos sobre los resultados económicos. Por este motivo, un acceso desigual a la tecnología derivado de los cuellos de botella en las infraestructuras, las deficiencias en las competencias o simplemente el coste de la tecnología puede ampliar las brechas de productividad existentes entre países, así como entre grandes y pequeñas empresas o microempresas”.
Salud y Seguridad en el Trabajo
En un informe difundido recientemente, la OIT destaca que “la IA y las herramientas digitales proporcionan a las empresas importantes oportunidades para mejorar la SST (Salud y Seguridad en el Trabajo). Cuando se diseñan y aplican eficazmente, estas tecnologías contribuyen a mitigar los riesgos profesionales, reducir los accidentes del trabajo y las enfermedades profesionales, y mejorar la eficiencia, la productividad y el desempeño general. Una de las principales ventajas de la digitalización es alejar a los trabajadores de entornos y exposiciones peligrosos, como productos químicos, temperaturas extremas, radiaciones, espacios confinados y maquinaria de alto riesgo. También optimiza la organización del trabajo, agilizando los procesos, automatizando las tareas repetitivas y físicamente exigentes y mejorando la distribución de la carga de trabajo, reduciendo el esfuerzo tanto físico como mental. Los sistemas y herramientas basados en la IA mejoran la seguridad en el lugar de trabajo detectando peligros, controlando las condiciones ambientales y prediciendo fallos de los equipos. Además, la digitalización apoya el desarrollo profesional a través de oportunidades personalizadas de mejora y perfeccionamiento de las competencias, garantizando que los trabajadores puedan adaptarse a la evolución de la demanda de empleo y estar adecuadamente preparados para hacer frente a nuevos riesgos en materia de SST. No obstante, es importante señalar que los beneficios de la digitalización no son universales.
Aunque la digitalización ofrece numerosos beneficios para la SST, puede introducir riesgos significativos que pueden prevenirse y deben gestionarse con especial cuidado. Los fallos en la interacción humano-robot, los problemas ergonómicos y la exposición a ruidos y vibraciones son algunos de los riesgos potenciales asociados a las tecnologías digitales. Los dispositivos ponibles e inteligentes, si no están bien diseñados, pueden provocar tensiones físicas, mientras que los vehículos aéreos no tripulados, como los drones, y las pantallas montadas en la cabeza pueden plantear riesgos de lesiones, pérdida de equilibrio y peligros visuales. Los avances tecnológicos también pueden conducir a la intensificación del trabajo, la inseguridad laboral y el ‘tecnoestrés’, ya que los trabajadores se enfrentan a una presión cada vez mayor para adaptarse a herramientas y procesos en rápida evolución. La difuminación de los límites entre la vida laboral y la vida personal debido al trabajo móvil y en línea puede contribuir al agotamiento, mientras que la vigilancia intrusiva y la supervisión constante pueden vulnerar la privacidad y reducir la autonomía laboral. A medida que los trabajadores pasan más tiempo utilizando herramientas digitales, pueden verse cada vez más expuestos al ciberacoso. La toma de decisiones basada en la IA conlleva el riesgo de fragmentación de tareas, pérdida de satisfacción en el trabajo y parcialidad, lo que puede marginar a determinados grupos y agravar las desigualdades en el lugar de trabajo. Abordar estos retos requiere un enfoque proactivo de la SST, garantizando que la transformación digital mejore la seguridad y el bienestar de los trabajadores en lugar de comprometerlos”.
Dr. Rodrigo Deleón

