El Club de Ayuda Mutua Artritis Reumatoide (Clamar), con 25 años de vida en nuestra ciudad, recibió una importante donación del Rotary Club Paysandú, consistente en muchos de los aparatos y artículos que necesitan para trabajar en la fisioterapia para sobrellevar tan dolorosa enfermedad.
EL TELEGRAFO visitó su sede ubicada en Lucas Píriz esquina José Pedro Varela (donde funcionaba una policlínica de ASSE), para conocer de primera mano los detalles. Santa Barrios (una de las fundadoras), explicó que hace unos meses, de forma casual, “una de las señoras que viene a Clamar y que también realiza gimnasia en el agua en otro sitio, un día en la piscina coincide con una integrante de la directiva del Rotary Club que se interesó por su patología y por las necesidades de la institución”. En ese momento le recomendó que presentaran a Rotary una carta solicitando los elementos que la fisioterapeuta considerara necesarios. Quien atiende a los usuarios de Clamar desde hace más de 10 años es Lorena Pintos, todos los jueves a las 15. La profesional fue invitada a una reunión con los directivos para especificar los materiales que necesitaban, ya que Rotary recibiría una suma de dinero para destinar a una donación específica, y en pocos meses ya tienen en su sede lo que les permitirá mejorar sus tratamientos.
“Recibimos un aparato para tomar la presión, pedalera, cintas elásticas, pesas, juegos para motricidad fina, pera enorme y muchas cosas más”, contaron, sin poder ocultar su alegría y agradecimiento. “Nuestra forma de financiarnos es con beneficios, pero como tenemos problemas para movilizarnos, en realidad siempre acudimos a las mismas personas, familiares y amigos. Antes tuvimos el apoyo del Presupuesto Participativo y de Zona Azul antes que se tercerice; con eso pudimos hacer muchas cosas. También hemos recibido al comienzo del verano la donación de un equipo de aire acondicionado de parte de Fundación ACAC, aunque antes de instalarlo para poder usarlo hubo que cambiar el tablero eléctrico, que era muy antiguo y no iba a resistir. De ese arreglo se encargó el Rotary”.
Objetivos y necesidades
Los clubes Clamar fueron creados en todo el país, pero el de nuestra ciudad es el único que se ha mantenido funcionando ininterrumpidamente desde el año 1999. El grupo tiene como principal objetivo el brindar un lugar de apoyo y contención para sobrellevar esta patología y así lograr una mejor calidad de vida. Quienes la padecen necesitan fisioterapia y terapia, es una enfermedad que no retrocede, y hasta el momento solamente existe medicación osteológica que frena los llamados “empujes” y es proporcionada por el Fondo Nacional de Recursos y si bien es gratuita, el trámite para conseguirla lleva tiempo y bastante burocracia.
En algún momento contaron con una sicóloga, pero en la actualidad no pueden costear un profesional, por lo que la terapia es socializar esos días de encuentro; también manifestaron que sería ideal que pudieran hacer fisioterapia dos veces a la semana, lo que económicamente no es viable. Agregaron que “sería algo muy bueno conseguir mayor colaboración para volver a tener esas dos sesiones semanales como lo hacían hace un tiempo, para que el contacto sea más fluido entre los pacientes y la especialista. Otro de sus objetivos es poder adquirir una camioneta tipo kombi, ya que la mayoría tiene problemas de movilidad, y se les dificultan mucho los traslados”.
Para quienes quieran informarse, ya sea porque padecen la enfermedad o para colaborar pueden comunicarse con Milka Píriz al 098.765.149



