El diputado del Frente Amplio, Juan Gorosterrazú, se reunió con el presidente del Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA), Ricardo Teixeira, “a partir de un encuentro de trabajo con las organizaciones sociales de Paysandú y a raíz del caso que provocó alama pública” con la decapitación de una perra.
En la reunión abordaron el proceso que llevó desde la Comisión Honoraria de Bienestar Animal (Conahoba), pasando por la Comisión de Tenencia Responsable y Bienestar Animal (Cotryba) hasta llegar al INBA, creada en la Ley de Urgente Consideración.
“Abordamos la creación del INBA como instituto pero sin tener una estructura como tal, así como el Instituto de Colonización o el INIA. En definitiva, tendremos que ver cómo se mejora esa institucionalidad y esa estructura que es fundamental para una política pública como el bienestar animal”, dijo Gorosterrazú a EL TELEGRAFO.
La reestructura “también implica pensar en su ubicación porque no necesariamente debe estar en el Ministerio de Ganadería, sino ser descentralizado o instalarlo dentro del Ministerio de Educación y Cultura. Además tiene que tener un rol más educativo y encabezar campañas de sensibilización sobre tenencia responsable, con el seguimiento de los casos”.
Durante la reunión, analizaron la participación de las protectoras de animales. “De acuerdo a la legislación vigente, las oenegés pueden participar como consejos asesores. Dejaron de participar en el período anterior y lo que plantea es retomar la participación con los delegados hasta la elección de la nueva representación”, señaló el legislador.
En el abordaje de la posibilidad de considerar a nivel parlamentario la penalización del maltrato animal, “vamos a trabajar en un proyecto de ley a partir de los que ya se han presentado y en este sentido, plantee que se pueda considerar el trabajo comunitario como una pena para su aplicación”.
El INBA aplica sanciones administrativas y “las multas pueden llegar hasta 500 UR por maltrato animal. Pero hay que avanzar en la penalización con penas sustitutivas. Hoy tenemos esa ley y hay que trabajar para mejorarla, así como apoyos a las protectoras que pueden hacer la diferencia en el cuidado y la requisa de los animales”.
