Con una manta colaborativa se tejió el cierre del Festival Textil en Paysandú

Con el taller abierto “Manta Artística”, una propuesta de creación colectiva, se dio cierre al Festival Textil de Paysandú, en el Espacio Cultural Gobbi, organizado por la Agencia de Desarrollo Paysandú en el marco del programa Metele Diseño, financiado por Inefop. La actividad fue coordinada por las diseñadoras Renata Casanova y Laura Silva, fundadoras de Menddo, una consultora enfocada en el diseño sostenible, además de docentes y parte del proyecto Metele Diseño.
La propuesta convocó a trabajar con materiales en desuso y a “encontrarse alrededor del gesto profundo y reflexivo del remiendo”. Según la organización, la idea fue construir de forma colaborativa “una gran obra textil que celebre la reparación como acto de cuidado y amor”.

En diálogo con EL TELEGRAFO, Casanova explicó que esta iniciativa surgió de una línea de trabajo sostenida en el tiempo. “Surgió junto a Laura Silva, que juntas tenemos Menddo, que es esta consultora de diseño sostenible, pero nuestro propósito es el bienestar de las personas y del planeta. Al final de cuentas, es a lo que apuntamos: que todas las acciones que nosotros hagamos dejen algo positivo en las personas y dejen algo positivo para que después pueda ser también un impacto ambiental”, expresó.
Recordó que en la edición del festival de 2023, realizaron el taller “Celebrar la imperfección”, que invitaba a reparar prendas sin ocultar las marcas del uso, sino visibilizándolas como oportunidades para la expresión y la creatividad. En esta ocasión, la propuesta mantuvo esa impronta. “Porque estamos en el mundo moderno, y más aún hoy en día con la inteligencia artificial, donde todo es superprocesado, desde lo que comemos hasta lo que miramos. ¿Qué pasa con eso que creamos con las manos, que nos enfrenta a nuestra imperfección, a nuestra fragilidad, a nuestra vulnerabilidad? ¿Cómo podemos usarlo también como metáfora de reflexión, de creación personal, de nuestra historia, de hacia dónde queremos ir, de qué queremos ser y en lo que nos queremos convertir? Así que esta también fue la propuesta para este taller: crear algo juntos, no trabajar en algo personal, único, sino que pueda ser una construcción colectiva, de comunidad, de unión, de nuestros valores como comunidad, y que eso pueda propagarse y quedar plasmado en una obra de arte”, explicó.

El llamado fue a traer retazos, hilos y lanas, aunque también la organización puso a disposición materiales recuperados de otros espacios del programa. “Las personas estaban invitadas a traer sus retazos de tela y sus materiales, y también en todo lo que fue el proyecto de Metele Diseño fueron surgiendo diferentes tipos de residuos textiles, y fuimos convocando para irlos recolectando y tenerlos también como insumos en el taller”, señaló.

PIEDRAS FUNDAMENTALES

Además de lo manual, la propuesta tuvo un fuerte contenido simbólico. “La idea para esta manta es que en la vida hay muchísimas cosas que confluyen y que uno tiene que hacer un poco de equilibrio en todo. Si nosotros ponemos las pequeñas cosas en el bolso primero –siendo este una metáfora de la vida, de nosotros mismos–, entonces después no nos va a entrar esa piedra fundamental, que tiene que ser en donde nos sostenemos, lo que nos hace bien, lo que es importante para nosotros. Nuestra propuesta es comenzar con esas piedras fundamentales: identificarlas, darles forma, darles forma a esos valores, a esas cosas que son realmente importantes para nuestro bienestar, que puede ser el amor, la familia, el trabajo con propósito. A partir de ahí, luego sí, llenar con todas las demás cosas que le dan color, que nos alegran el día a día, que pueden ser más o menos importantes, pero basado primero en ese sustento”, explicó Casanova.
Esa metáfora se materializó en la tarea de ensamblaje: cada participante eligió sus “piedras fundamentales” y les dio forma en tela. Luego, en conjunto, se fue armando un “jardín de piedras” que quedará como testimonio de los valores que sustentan la vida en comunidad.

TEXTILES QUE EXPRESAN IDENTIDAD

El arte textil tiene un valor simbólico y cultural que no pasó desapercibido en el festival. “Más en nuestro continente. Nosotros como identidad uruguaya tenemos una diversidad, porque somos un país que, además de las tribus originarias, tenemos orígenes de migrantes de todas partes del mundo, y eso hace que sea un patchwork superdiverso. A veces parece que no, pero en realidad, cuando miramos un poco más allá, sí. Y eso nos deja el desafío de crear una identidad nueva. Cuando recorremos los diferentes territorios, el arte textil y el vestir siempre han sido una expresión de la comunidad, de la identidad, de una forma de identificarnos como iguales, como hermanos, como partes de una misma cosa. Y los mensajes y símbolos que también se transmiten en esos vestires, en esas prendas y las técnicas, no solamente cómo se ve, o qué colores uso, o qué símbolos represento, sino también cómo fue hecha esa pieza”, subrayó.

VALORACIÓN Y CONTINUIDAD

Casanova destacó la respuesta del público y el deseo de continuidad. “Estoy superfeliz de todas las actividades en que estuvimos participando. Me quedo con ganas de que fuera más largo este festival. Me quedaría una semana aprendiendo todo. Me quedo con ganas de haber participado en todos los demás talleres. Pude estar en el de cestería textil hoy, que me encantó. Pero realmente veo muy valioso las ganas que hay de aprender, de crear, de sentarnos juntos a compartir un momento creando con nuestras manos, aprendiendo algo nuevo. Y como en la sociedad acá de Paysandú eso es algo que se valora mucho, que hay ganas y hay intención de propagarlo, de que persista en el tiempo y de que se pueda transmitir a otras generaciones también, y que siga siendo una parte fundamental de la cultura de esta localidad”, observó.
A modo de cierre, expresó su anhelo de que la manta colectiva siga creciendo: “Ojalá que siga el festival, que si el año que viene contamos con una nueva edición podamos hacer una nueva versión o una continuación de esa pieza, que pueda tal vez mostrarse en diferentes lugares, no solamente acá, sino también en otra parte. Ya que todo el proyecto estuvo en diferentes localidades, sería precioso que esa manta siga su camino y siga cobrando vida en diferentes localidades donde estuvimos presentes con el proyecto”.