La sífilis es una infección de trasmisión sexual (ITS) producida por una bacteria llamada Treponema pallidum. Comienza como una llaga (chancro) indolora en general en los genitales, recto, o la boca. Se transmite de persona a persona través del contacto de la piel o las membranas mucosas con estas llagas. La mayoría de los casos se produce entre los 18 a 30 años pero puede verse a otras edades y la reinfección es frecuente.

La sífilis puede facilitar la transmisión del VIH. En nuestro país en 2024 se reportaron cerca de 7.000 casos y además existe un subregistro.
Síntomas: Cursa por etapas y es según evolución y los síntomas.
Sífilis primaria: La lesión típica es el llamado chancro sifilítico. Es una pápula (como un bultito) que no duele. Se ulcera rápidamente, y tiene un fondo limpio, sin pus, y tampoco sangra. La aparición de este chancro depende de dónde se ha producido la inoculación. Aparece a las 3 semanas luego de la exposición inicial. A veces pasa desapercibido
Sífilis secundaria: Luego de 2 a 8 semanas de la aparición del chancro se observa una erupción en forma de manchitas rojas o rosadas de 3 a 10 mm de diámetro, que empieza en el tronco y que se dispersa por todo el cuerpo, inclusive las plantas de los pies y las palmas de las manos. Puede durar de días a meses. Se asocian con ganglios linfáticos indoloros, duros, a veces con aumento de hígado y bazo.
Un 10% de los pacientes manifiesta lesiones en otros órganos, como oculares (uveítis), óseas (periostitis), articulares, meníngeas, renales (glomerulitis), hepáticas (hepatitis) o esplénicas; alopecia, lesiones tipo condilomas.
Un 10 a 30% de los casos presenta meningitis leve, lesiones de los nervios craneales, sordera e inflamación ocular (p. ej., neuritis óptica, retinitis).
Sífilis latente: No hay síntomas, se detecta por análisis de sangre.
Sífilis tardía o terciaria: Sin tratar y en un 15% de los casos se pueden ocasionar daños en el cerebro con demencia, corazón, nervios y huesos y otros órganos internos.
Factores de riesgo de sífilis: Múltiples parejas sexuales; de tipo homosexual, no uso de métodos de barrera, citas mediante apps, estigma social, consumo de drogas/ alcohol, personas con VIH u otras ITS.
Sífilis durante el embarazo: sin tratar puede provocar aborto espontáneo, muerte fetal o muerte neonatal.
Diagnóstico: Anticuerpos en sangre no específicos V.D.R.L.; RPR: fáciles y muy fiables.
Anticuerpos específicos: TPHA, en caso de duda diagnóstica.
Solicitar además: Estudio de VIH, Hepatitis B y C.
Tratamiento: De elección, la penicilina logra la curación; incluir el estudio y tratamiento de la pareja del paciente.
Prevención: La sífilis no distingue edad, género ni clase social. Es prevenible, detectable y tratable. La educación sexual integral sobre prácticas sexuales seguras es vital; un uso correcto y constante del preservativo durante las relaciones sexuales reduce la transmisión de la sífilis.

