Diálogo político y social marca el inicio del Plan Nacional de Seguridad Pública

En un escenario donde la seguridad pública se consolida como uno de los desafíos más apremiantes para el país, la primera semana de la fase de diálogo del Plan Nacional de Seguridad Pública (PNSP) 2025-2035 llegó a su fin, dejando sobre la mesa una serie de insumos, propuestas y visiones que apuntan a la construcción de un nuevo modelo de política de seguridad de alcance nacional.
La segunda etapa del proceso de diseño del PNSP comenzó recientemente con una agenda de encuentros que, durante toda la semana, reunió a representantes de sectores clave de la sociedad. La ronda inicial se abrió con el sector productivo y continuó con sesiones de trabajo junto a organizaciones de la sociedad civil, agencias del Estado, académicos y, en el cierre, delegados de los principales partidos políticos.
El ministro del Interior, Dr. Carlos Negro, encabezó la apertura de la reunión con las fuerzas políticas, donde insistió en que el tema de la seguridad no debe quedar condicionado por los cambios de gobierno ni por las disputas partidarias.
“Dijimos que la seguridad pública debería ser una cuestión de Estado y trascender incluso las administraciones de cada partido. Tenemos un espíritu de albergar, recibir y escuchar las ideas de todos los sectores, tanto de la política como de la sociedad. Los partidos políticos juegan un papel principal en este tema”, afirmó Negro, marcando el tono de la jornada.
El jerarca sostuvo que Uruguay cuenta con características únicas –en materia territorial, demográfica y cultural– que lo colocan en una posición favorable para encarar el desafío de un nuevo paradigma de seguridad. “Creemos en la posibilidad de generar un modelo Uruguay de seguridad pública que pueda ser una alternativa en el continente e incluso ser mirado y observado desde otros países de la región. Ese es el desafío”, puntualizó.
Durante su intervención, el ministro dejó claro que, mientras se desarrollan estas instancias de diálogo, el trabajo operativo del gobierno en materia de seguridad continúa sin pausa.
En la misma línea, el asesor de Gobierno en Seguridad Pública para el Ministerio del Interior, Dr. Emiliano Rojido, remarcó el valor de las contribuciones provenientes de todos los partidos, incluso de aquellos que se encuentran en la oposición. “Apelamos a la madurez de nuestro sistema político, dado que este es el principal problema del país. Nos interesa recibir ideas que aún no tenemos y llegar a un compromiso que nos aúne como país ante un desafío tan grande”, sostuvo.
Rojido señaló que el diálogo debe estar blindado frente a la “política menor” y que el objetivo no es únicamente consensuar, sino también reconocer los disensos legítimos y comunicar a la ciudadanía las razones de cada posición. Según indicó, esta transparencia contribuirá a fortalecer la confianza pública en el proceso. Las próximas dos semanas estarán dedicadas al análisis y validación de los aportes recogidos. Una vez revisados junto con sus autores, las conclusiones serán presentadas públicamente, dando así un paso más hacia un documento final que podría convertirse en una política de Estado a largo plazo.
El cierre de la primera semana de trabajo dejó entrever que el PNSP no se plantea como un plan meramente técnico, sino como un espacio de construcción colectiva donde las miradas de la academia, la sociedad civil, la economía y la política confluyen en busca de soluciones a un problema que atraviesa a toda la población.