Pueblo Gallinal vivió un día de fiesta en la jornada de este lunes, cuando 90 familias residentes en dos grupos Mevir de la zona firmaron la documentación que los acredita como propietarios de sus respectivas viviendas, tras treinta años de un proceso que comenzó con las instancias previas, largas gestiones, y la construcción de las unidades habitacionales por el sistema de ayuda mutua correspondientes al primer y segundo plan de la lolcalidad, inaugurados en 1993 y 1995.
Con este motivo tuvo lugar un acto sobre el mediodía en el salón comunal de la localidad, en el que se contó con la presencia, entre otras autoridades, del presidente del Directorio del Movimiento pro Erradicación de la Vivienda Insalubre Rural (Mevir), Andrés Lima, la secretaria general de la Intendencia Departamental de Paysandú, Gabriela Gómez, directores, diputados y representantes de los legisladores departamentales del Frente Amplio y Partido Colorado, alcaldes, la presidente de la Junta Departamental Valeria Alonzo, alumnos de la escuela 110 y el liceo de la zona, así como numerosos vecinos.
Los dos complejos de Mevir fueron construidos en la década de 1990 y en ellos residen familias de trabajadores de la zona, la mayoría de ellos empleados de Azucitrus, así como de empresas forestales, además de establecimientos rurales del área, entre otras fuentes de trabajo.
Tras el arribo de las autoridades tuvo lugar el acto, que se inició con la entonación de las estrofas de los himnos Nacional y a Paysandú, para pasar luego a la presentación del motivo de la convocatoria y escucharse inicialmente palabras de representantes de los vecinos beneficiarios, para destacar el momento histórico y la gran emoción que les significa el logro de ser formalmente propietarios de sus viviendas, las que levantaron con sus propias manos durante largos días, meses y años, con gran esfuerzo, entusiasmo y dedicación.
Capítulo de “esfuerzos, paciencia y esperanzas”
Fue así que se leyeron conceptos vertidos por la vecina Lucía Bustamante, respecto a que “estamos reunidos para celebrar un momento que marca un antes y un después en la vida de cada familia que se encuentra aquí presente, porque no solo es la firma de la escrituración de los hogares construidos bajo el segundo y tercer plan, sino que también hoy estamos en el cierre de un capítulo pleno de esfuerzos, paciencia y esperanzas”, con “una historia construida con mucho sacrificio”.
Asimismo, se entregaron presentes recordatorios a varias personas que se destacaron durante muchos años por sus gestiones y acciones en favor de la localidad, para continuar luego la parte oratoria con la directora de la Escuela 110, Silvana Henderson, y el alcalde de la localidad, Gerald Vázquez. Este saludó a los beneficiarios de los complejos por lograr suscribir la documentación que los acredita como propietarios, a la vez que convocó a los vecinos a seguir renovando los esfuerzos y la esperanza.
Tuvo asimismo expresiones de reconocimiento hacia el edil Marcelo Tortorella, quien en 2003 encabezó las gestiones que permitieron dar los pasos correspondientes para que se pudieran escriturar las propiedades en el acto de ayer.
La secretaria general Gabriela Gómez expresó que “como se dijo aquí, no es solo firmar un papel, una escritura, con toda la trascendencia que tiene, sino que refleja la responsabilidad de asumir este compromiso que los vecinos tenemos cuando pagamos la cuota, en este caso al Mevir, para tener hoy lo que es un techo propio, un hogar”.
Andrés Lima, al hacer el cierre de la parte oratoria del evento, subrayó que es receptor de inquietudes de los vecinos, y que su intención es integrarse a sus esfuerzos por atender estas necesidades expuestas, en la medida de las posibilidades con que se cuente. Manifestó que hará todo lo que esté a su alcance para tratar de contar con los recursos para llevar adelante estos planes habitacionales y consideró fundamental el poder contar con los fondos que solicita sean incluidos en el Presupuesto Quinquenal a votarse en el curso de este año.
Lima hizo particular referencia al empuje de los sanduceros para poder alcanzar sus objetivos, y recordó que estuvo casado doce años con una sanducera y que en algún momento de su vida vivió “más en Paysandú que en Salto”, además de tener dos hijos que son sanduceros.
Asimismo reivindicó el trabajo que desde hace décadas encara Mevir en el interior profundo, a la vez de agradecer el hecho de que durante cinco años va a tener la posibilidad de “trabajar por el norte, de poner nuestro mayor esfuerzo por esta región del país”.
Cumplido este acto, los escribanos de Mevir y los vecinos suscribieron la documentación correspondiente a las escrituras de las respectivas viviendas.

