La tía de la niña asesinada en Maldonado afirmó que el hecho “pudo haberse evitado”

El asesinato de Luna, la niña de 13 años que murió a manos de su padre, sigue generando estupor en Maldonado y en todo el país. El trágico episodio se produjo el martes, cuando el hombre disparó con un arma de fuego contra su hija y luego se quitó la vida.
En medio del dolor, Lourdes Etchegoyen, tía de la menor, dio su testimonio y sostuvo que el desenlace era “evitable”. Recordó que en más de una ocasión había advertido sobre el riesgo que corría la adolescente: “Ya había querido matarla. A Luna le aterrorizaba su padre. Esto no tenía que terminar así, pero se sabía”. La mujer explicó que la niña había vivido un tiempo en su casa y que incluso tuvo su tenencia. La describió como “una niña que siempre tenía una sonrisa, siempre amable”, y cuestionó duramente la falta de respuestas del entorno: “Un día fui a buscarla a la escuela y él apareció. El terror que vi en sus ojos no se lo deseo a nadie. Lo vieron maestras, directoras, otras madres. Nadie hizo nada”.
Tras el crimen, el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) brindó una conferencia de prensa en Maldonado. La presidenta del organismo, Claudia Romero, confirmó que Luna estaba vinculada a la institución desde 2022, debido a las “dificultades de convivencia” y antecedentes de violencia en el hogar. La jerarca relató que la niña había estado en hogares de Salto y luego en Maldonado, en un proceso de seguimiento con medidas cautelares. Incluso se había intentado una revinculación familiar en los últimos meses, aunque siempre bajo supervisión y con restricciones. “Ella había manifestado al equipo que no quería revincularse con su padre”, dijo Romero, aunque en una audiencia posterior la menor expresó que deseaba participar de algunas actividades familiares. El fatídico desenlace ocurrió este martes en una clínica de fonoaudiología, donde la niña asistía a una sesión. Al finalizar, Etchegoyen se presentó para retirarla, pero Luna se negó y pidió esperar a su madre de crianza. De acuerdo a la reconstrucción oficial, el hombre salió del lugar, regresó armado y efectuó el disparo que le quitó la vida, para luego suicidarse. Lourdes Etchegoyen sostuvo que todo pudo haberse evitado. “Ella tenía antecedentes, había denuncias, había restricciones. Lo que pasó es una tragedia que se veía venir”, dijo.
El caso abrió un fuerte debate en torno al rol de las instituciones y a las medidas de protección en situaciones de riesgo, en una comunidad que todavía no sale de la conmoción por el crimen.