Gobierno y HIF firmaron memorando de entendimiento para instalar la planta de e-Combustibles en Paysandú

El gobierno y la empresa HIF firmaron un memorando de entendimiento (MOU, Memorandum of Understanding) que fija el marco de trabajo para avanzar hacia la construcción y operación de una planta de combustibles sintéticos (e-Combustibles) en Paysandú, un proyecto que se apoya en energía renovable, hidrógeno verde y captura de CO2. La iniciativa prevé, en su fase final, una producción de hasta 880.000 toneladas anuales y una inversión global estimada en más de 5.300 millones de dólares.

La firma se concretó en la mañana de ayer en Torre Ejecutiva. El documento fue suscripto por el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, y los representantes de HIF, Víctor Turpaud y Martín Bremermann.

UN “CAMINO” HASTA LA DECISIÓN FINAL DE INVERSIÓN

El memorando funciona como una hoja de ruta para la etapa previa a la decisión final de inversión. Según lo informado por la compañía, el acuerdo fija hitos técnicos e institucionales que deben cumplirse para que el proyecto pueda avanzar en los plazos previstos y con las habilitaciones necesarias.

“Este acuerdo nos da las garantías necesarias a ambas partes para avanzar hacia la concreción de nuestro proyecto en los plazos establecidos”, dijo a EL TELEGRAFO el CEO de HIF en Uruguay, Martín Bremermann.

En el plano laboral, el memorando menciona una demanda de aproximadamente 1.400 trabajadores durante la construcción y 300 empleos permanentes en la operación.

Un punto central del diseño es la logística y en ese sentido se planifica que lo producido sea trasladado en tren hacia el Puerto de Montevideo para su exportación. El acuerdo incorpora lineamientos vinculados a la revitalización de las vías ferroviarias, un componente que HIF y el gobierno consideran estratégico para hacer viable el flujo de carga a gran escala.

DOS COMITÉS DE COORDINACIÓN

El memorando crea dos ámbitos de coordinación. Por un lado, un Comité de Alto Nivel, integrado por Presidencia y los ministerios de Economía, Industria, Ambiente, Transporte y Obras Públicas, además de HIF; y un Comité Técnico para el seguimiento cotidiano de las acciones necesarias.

Según la empresa, estos equipos deberán coordinar temas críticos como acuerdos energéticos, permisos ambientales, definición de servidumbres e infraestructura ferroviaria, entre otros.

En sus declaraciones, Bremermann vinculó el cronograma del proyecto con exigencias futuras de descarbonización. “Estamos en una carrera contra el tiempo”, sostuvo, y agregó que “a partir de 2030 la incorporación de estos combustibles será obligatoria para la movilidad logística en la Unión Europea”.

Una vez en régimen completo, la producción proyectada equivaldría a “descarbonizar” más de 400.000 vehículos, al sustituir combustibles fósiles por alternativas sintéticas producidas con insumos renovables y CO2 reciclado.

CÓMO SERÁ LA PLANTA

El esquema del proyecto contempla varias piezas industriales conectadas entre sí, comenzando por una planta de hidrógeno verde por electrólisis; sistemas de captura de CO₂ desde fuentes industriales y biomasa; una planta para convertir hidrógeno y CO2 en e-metanol; otra para producir e-gasolina (a partir del metanol) y e-gas licuado; y la infraestructura energética asociada, con parques renovables mencionados como el Parque Fotovoltaico Lucía y el Parque Eólico Elena.

El plan de ejecución está previsto en cuatro etapas (o módulos). En la última fase, HIF estima alcanzar la capacidad de 880.000 toneladas por año.

QUÉ CAMBIA PARA PAYSANDÚ

Si el proyecto supera la fase de control y se confirma la inversión, Paysandú pasaría a alojar uno de los desarrollos industriales más grandes del país en materia de energía y combustibles. El desafío no será solo productivo pues el avance estará condicionado por permisos, infraestructura logística y la coordinación binacional y nacional que exige una cadena que va desde la generación renovable hasta la exportación.