La primera ola de calor del verano ya se hace sentir con fuerza en Uruguay y Argentina y, lejos de dar tregua, se encamina a su fase más extrema en los próximos días. Con temperaturas muy por encima de los promedios históricos, el fenómeno genera jornadas de marcado estrés térmico en amplias zonas del Río de la Plata, justo en la antesala del cambio de año.
De acuerdo con los análisis difundidos por MetSul Meteorología, el sábado 27 fue apenas un anticipo del escenario que se consolida. En Buenos Aires, la temperatura máxima alcanzó los 36,4°C en el Observatorio Central de Villa Ortúzar, mientras que en Montevideo el termómetro llegó a 34,5°C en la estación de Melilla y a 33,6°C en el Prado. En el Interior, los registros fueron aún más severos, con 37,2°C en Durazno y 37,3°C en Florida, confirmando que el calor golpea con mayor intensidad lejos de la franja costera.
En Argentina, la ola de calor se expandió durante el fin de semana y motivó alertas amarillas para al menos ocho provincias y el Área Metropolitana de Buenos Aires, según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). El organismo advirtió que las temperaturas máximas se mantienen de forma persistente por encima de los valores normales para esta época del año, en un episodio que podría prolongarse hasta los primeros días de enero.
Las proyecciones coinciden en que el pico del evento se registrará entre el martes 30 y el miércoles 31. MetSul advierte que en Buenos Aires y su área metropolitana las máximas podrían acercarse a los 40°C, con sensaciones térmicas aún más elevadas producto de la humedad. El SMN alertó que este nivel de calor resulta potencialmente peligroso, especialmente para niños, personas mayores de 65 años y quienes padecen enfermedades crónicas, recomendando evitar la exposición al sol en las horas centrales del día, mantenerse hidratados y reducir la actividad física intensa.
En Uruguay, la situación es similar. La ola de calor ya está instalada y persistirá al menos hasta el miércoles 31, cuando se espera el día más extremo del período. Montevideo y varias ciudades del centro y sur del país podrían registrar máximas de entre 35°C y 40°C, en un contexto que comienza a generar preocupación por el escaso régimen de lluvias, el impacto sobre los reservorios de agua y las consecuencias para sectores sensibles como la producción agropecuaria, en particular la lechería. A ello se suma el aumento del riesgo de incendios forestales, especialmente en zonas del sur y este del territorio.
En el litoral norte, el calor también se hará sentir con fuerza. De acuerdo a los pronósticos de Windguru, para la presente jornada se prevé que en Paysandú la temperatura alcance los 35°C a las 15 horas, en tanto se prevé una sensación térmica aún mayor y condiciones típicas de una jornada agobiante.
Mientras tanto, el panorama regional muestra contrastes. En Argentina, el SMN emitió alertas por tormentas en al menos 15 provincias, con previsión de lluvias intensas, fuerte actividad eléctrica y eventual caída de granizo. Estas condiciones se concentrarían en el centro y norte del país, mientras que la ola de calor quedaría más focalizada en la región del Río de la Plata, sin extenderse de manera generalizada hacia el sur de Brasil.
Con este escenario, las autoridades reiteran las recomendaciones de extremar cuidados ante una semana marcada por temperaturas extremas y elevada sensación térmica, en un cierre de año que estará dominado por el calor intenso y condiciones climáticas exigentes para la población.



