Las siembras de primera para cultivos de verano están finalizadas y las de segunda avanzan con entusiasmo, culminando la superficie de soja y maíz en todo el territorio nacional. En soja se espera cierta estabilidad en el área, al tiempo que en el maíz, con los ajustes que se puedan dar en esta siembra de segunda, es posible que se registre un crecimiento de superficie.
Si bien los nacimientos son auspiciosos, los productores esperan alguna lluvia en los próximos días que permita consolidar el potencial de las chacras. Muchos trabajos se están haciendo “en seco” y muchos cultivos, sembrados en fechas tempranas, necesitan un cambio en el régimen hídrico.

Los cultivos de maíz de primera necesitan lluvia, tal como sucedió en el invierno con la colza frente al trigo y la cebada, registrando un número más atractivo para el negocio, en el verano pasa lo mismo con el maíz frente a la soja, pero esto sucede especialmente por el empuje de la ganadería y los valores de la carne, más que por los valores del grano en sí mismo para exportación.
El equilibrio del maíz está dado con el abastecimiento del mercado interno y la paridad de importación, por lo que si sobra producto podría ser un problema. Muchos productores y actores del rubro comienzan a plantearse la necesidad de dar la discusión sobre una planta de etanol u otros destinos que pongan un piso al precio del maíz.
Ocurre algo similar con la soja sembrada, si bien aquellas chacras con plantas más chicas aún tienen menor demanda de agua.
En esta campaña se registrará también un incremento en la superficie de girasol, si bien sigue siendo un área menor en comparación con la que representan el maíz y la soja. Es otro factor de diversificación que mitiga el riesgo para los productores, especialmente cuando aparecen planes comerciales atractivos y la soja no ha logrado alejarse demasiado de los U$S 360 por tonelada en las últimas semanas.
Urupov, una entidad que fomenta el uso de la semilla legal, publicó que hay 1.250.000 hectáreas de soja y el 88% corresponde a semilla etiquetada o de uso propio.
Hay 507.000 hectáreas de semilla etiquetada, un 41% del total. Son 587.000 hectáreas de uso propio o un 47% del total y 156.000 hectáreas de semilla ilegal, consolidando el 12% restante. Dentro del total legal, Soriano sigue siendo el departamento con mayor superficie con 328.868 hectáreas, seguido de Colonia con 194.402 hectáreas y Río Negro con 193.257 hectáreas.

