Autoridades nacionales y departamentales, junto a representantes de gremiales lecheras, recorrieron el inmueble 968 del Instituto Nacional de Colonización (INC), antigua estancia María Dolores en Florida, donde se presentaron los avances de la primera etapa del proyecto para la producción lechera familiar.
Actualmente, el inmueble alberga un banco de forraje gestionado de forma asociativa entre la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL), la Sociedad de Productores de Leche de Florida, la de San Ramón, la de Villa Rodríguez y la Sociedad de Fomento Rural de Colonia Treinta y Tres Orientales.
En esta primera etapa se sembraron cultivos de maíz de primera y de segunda, alcanzando un total de 1.203 hectáreas, de las cuales 450 hectáreas se encuentran bajo riego. La inversión conjunta de las gremiales en insumos y cosecha asciende a aproximadamente 800.000 dólares, según estimaciones del Instituto Nacional de la Leche (Inale).
El instituto destacó que el banco de forraje constituye una herramienta clave para mejorar la estabilidad de los sistemas lecheros familiares, reducir restricciones productivas y fortalecer la planificación de los tambos, especialmente en contextos de mayor vulnerabilidad.
Impacto productivo
De acuerdo a las estimaciones técnicas de Inale, en una proyección hacia 2027-2028 el banco de forraje podría alcanzar unas 2.700 hectáreas, beneficiando a alrededor de 381 familias productoras dentro de un radio de hasta 50 kilómetros.
En ese escenario, el aporte de fibra y grano permitiría incrementar la producción de leche con destino a la industria en el entorno de los 87 millones de litros anuales, tomando como referencia experiencias similares desarrolladas en la cuenca lechera.
Tecnología y sostenibilidad ambiental
El inmueble cuenta con una capacidad de riego instalada de diez pivots que cubren aproximadamente 1.200 hectáreas, abastecidos por dos represas y tomas de agua autorizadas por la Dirección Nacional de Aguas del Ministerio de Ambiente. De forma progresiva se está incorporando tecnología de telemetría en los sistemas de riego, lo que permitirá optimizar el uso del agua, mejorar la planificación y reducir costos operativos.
De acuerdo a Colonización, los futuros tambos que se instalarán en el predio cumplirán con las normas ambientales vigentes para la cuenca del río Santa Lucía, incluyendo sistemas adecuados de gestión de efluentes.
En el proyecto en el inmueble 968, Mevir tendrá a su cargo la construcción de viviendas y tambos mediante sistemas de autoconstrucción. Conaprole brindará asesoramiento técnico en el diseño de salas de ordeñe y distintos organismos públicos coordinarán obras de caminería, energía eléctrica y conectividad.


