La siniestralidad vial en Paysandú registró un leve aumento entre 2023 y 2024, con un patrón que se repite: la moto es el vehículo predominante en los siniestros más graves y fatales. Las cifras corresponden a hechos ocurridos dentro del departamento -en centros urbanos y caminos departamentales- y no incluyen accidentes en rutas nacionales.
“Al conocerse las cifras finales 2024 podemos establecer una comparación con el año anterior, es decir 2023; los datos 2025 demorarán aun”, indicó el director de Tránsito, Gastón Berretta.
En 2023 se registraron 852 siniestros leves, 120 graves y 7 fatales. Un año después, en 2024, los números subieron a 876 leves, 129 graves y 10 fatales. “Va en aumento, pero leve”, señaló Berretta, y remarcó que la tendencia dominante muestra que “en la mayoría de los siniestros hay motos involucradas”.
Los datos de fallecidos refuerzan esa lectura. En 2023, de las siete muertes por siniestros viales, seis correspondieron a motociclistas. En 2024, de los diez fallecidos, nueve eran usuarios de moto, una proporción cercana al 90%.
Berretta también puntualizó dónde se concentran los episodios más graves. Los siniestros fatales son “más frecuentes en avenidas”, tres en 2023 y seis en 2024. En contraste, aseguró que “no se registran en las preferenciales”, un dato que -según explicó- “contrarresta la percepción de algunos ciudadanos sobre la peligrosidad de las calles en que se circula con preferencia”.
La incidencia de la moto también se observa en los lesionados severos. En 2024, de los 129 siniestros graves, 122 involucraron motos. “En los dos años, la moto concentró la porción predominante de los episodios de mayor gravedad”, sostuvo.
Más allá de la evolución interanual, el análisis local apunta a un factor recurrente. Berretta subrayó que, entre las principales causas asociadas a los siniestros más severos, “siempre lo que incide es el exceso de velocidad”.

