Sofía Rauss ofreció clase magistral al Coro de Sociedad Suiza

En el marco de la visita a Paysandú de los músicos que integran el proyecto Orgues de Grandeur, tuvo lugar en la sede de la Sociedad Suiza una clase magistral de preparación corporal y vocal a cargo de la soprano Sofía Rauss, dirigida a los integrantes del Coro de la institución. Como se ha venido informando, Rauss llegó desde Suiza junto al organista Antonio García y el percusionista Pascal Viglino, en el marco de una gira por Uruguay y Argentina, para ofrecer un concierto en la Basílica Nuestra Señora del Rosario y desarrollar una serie de actividades formativas. García trabajó con pianistas y organistas en la Basílica; Viglino ofreció un taller de creación y teatro musical contemporáneo en Casa de Cultura, y Rauss trabajó con el Coro de la Sociedad Suiza.

La jornada adquirió un carácter especial cuando los tres músicos se presentaron juntos, acompañados por la colaboradora Política, Económica y Cultural Melina Rocha y el colaborador Académico Lukas Hammer, en representación de las Embajadas de Suiza en Uruguay y Paraguay. Según dijeron desde la Sociedad Suiza, la presencia conjunta del trío y de los representantes diplomáticos fue recibida con sorpresa y entusiasmo, reforzando el vínculo institucional que dio marco a la actividad.

Un encuentro marcado por el intercambio y la música

El Coro de la Sociedad Suiza en pleno, junto a la directiva de la institución, recibió a los visitantes, que recorrieron la sede, antes de dar inicio a la instancia de intercambio en la Sala de Actos. Tras las palabras de bienvenida de la presidenta de la Sociedad Suiza, Rosa Bravi, cada uno de los músicos se presentó ante los presentes, compartiendo aspectos de sus raíces familiares y de su formación musical.
La música estuvo presente desde el comienzo. El OrgelKids –pequeño órgano de carácter didáctico que acompaña al proyecto– sonó junto a la voz de Sofía Rauss, mientras Pascal Viglino dialogaba desde la percusión, utilizando distintos instrumentos. Uno de los momentos más emotivos, que generó sorpresa y emoción entre los asistentes, se dio con la actuación conjunta del organista Antonio García y el músico sanducero Agustín Gardil, profesor de acordeón y piano en la Sociedad Suiza. Posteriormente, el Coro Suizo interpretó cuatro canciones de estilos diversos, con la entrega y el compromiso que lo caracterizan.

Una clase muy bien valorada por todos

Finalizada esta primera parte, los coreutas permanecieron en sala para participar en la clase magistral dictada por Rauss, instancia que calificaron como “magnífica”. Durante aproximadamente una hora se trabajaron aspectos vinculados a la relajación corporal, la respiración y la postura, con el objetivo de optimizar el desempeño vocal del conjunto.

Consultada por EL TELEGRAFO sobre esta experiencia, Sofía Rauss destacó el nivel artístico del coro y el clima de trabajo generado. “Me quedé muy sorprendida con el nivel del coro, y me encanta el repertorio que nos mostraron; son obras de gran dificultad, y realmente me impresionaron tanto el nivel como el entusiasmo que demostraron”, señaló. Este tipo de talleres, explicó, forman parte habitual de su actividad en Suiza. “Muchas veces me llaman de coros para prepararlos antes del ensayo, ya sea media hora, cuarenta y cinco minutos o una hora. Ayer estuvimos trabajando justamente ese tipo de cosas: muchos ejercicios de estiramiento, relajación corporal, y después mucho trabajo sobre la respiración y la postura”. Según agregó, los integrantes del coro se mostraron “muy entusiasmados y muy receptivos”, por lo que definió la instancia como “un intercambio muy interesante”.

Desde la Sociedad Suiza se destacó que la actividad fue posible gracias al respaldo del Gobierno de Suiza y de sus instituciones estatales y privadas, así como a la coordinación entre los músicos, la Embajada de Suiza en Uruguay, la propia Sociedad Suiza de Paysandú y la Comisión del Órgano de la Basílica. También se subrayó la presencia y el acompañamiento de la reconocida organista Cristina García Banegas –madre de Sofía Rauss– y de Mario d’Amico, organero sanducero de proyección internacional, quien viene realizando una generosa donación de instrumentos musicales para el país. La jornada dejó no solo una valiosa instancia de perfeccionamiento técnico y artístico, sino también un fortalecimiento de los lazos culturales e institucionales entre los protagonistas.