Brasil reactivó la investigación antidumping contra las importaciones de leche en polvo provenientes principalmente de Argentina y Uruguay. Esta semana, autoridades y exportadores de ambos países, mantuvieron una videoconferencia con el objetivo de abordar esta decisión.
El proceso, impulsado por el sector productivo brasileño y avalado por el Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, reabre un conflicto histórico que combina intereses económicos, presiones políticas internas y un escenario internacional marcado por sobreoferta y caída de precios en el mercado lácteo global.
La investigación alcanza a un grupo de empresas con fuerte presencia en el comercio regional. Por el lado argentino, involucra a Mastellone, Las Tres Niñas, Noal SA y Gloria Argentina SA. Desde Uruguay, están bajo análisis Conaprole, Estancias del Lago SRL y Alimentos Fray Bentos.
“Técnicamente, Argentina y Uruguay tienen razón. Estamos hablando que la importación de ambos países no supera el 7% de la producción nacional de Brasil por lo que se va a hacer un trabajo común, en conjunto”, dijo Flavio Mastellone, principal de una de las empresas involucradas.
Procedimiento “técnico”
Aunque las autoridades brasileñas insisten en que se trata de un procedimiento técnico, la medida genera preocupación entre los socios regionales y plantea interrogantes sobre el futuro del comercio intrazona en uno de los sectores más sensibles de la agroindustria sudamericana.
La competencia entre la producción lechera brasileña y las exportaciones provenientes del Río de la Plata no es nueva. Desde hace más de una década, productores brasileños denuncian que la leche en polvo importada ingresa a precios inferiores a los costos locales y afecta la rentabilidad de los tambos nacionales. Sin embargo, hasta ahora, esos reclamos no habían prosperado en sanciones concretas.

A finales de 2025, la Comisión Nacional de Ganadería de Leche, respaldada por el Frente Parlamentario de Apoyo al Productor Lechero, logró que el ministerio de Desarrollo aceptara reabrir la investigación antidumping. El argumento central es que la leche en polvo, por tratarse de un producto deshidratado, compite de forma directa con la leche cruda producida localmente, tanto en usos industriales como en la cadena de valor alimentaria.
Esta interpretación, que equipara ambos productos para efectos del análisis antidumping, es uno de los puntos más controvertidos del proceso.
Presión interna
El reclamo del sector lechero brasileño se da en un contexto de fuerte deterioro de los precios internos. Durante 2025, el valor pagado al productor cayó más de un 20%, debido al aumento de la producción local, desaceleración del consumo y mayor ingreso de productos importados.
Según los productores brasileños, esta situación configura una “crisis estructural” que requiere una respuesta urgente del Estado. Desde su perspectiva, las importaciones a precios bajos profundizan el desequilibrio del mercado y ponen en riesgo la sostenibilidad de miles de pequeños y medianos tambos.
En este marco, la posibilidad de aplicar medidas antidumping provisionales en forma de sobretasas temporales aparece como una herramienta de alivio inmediato, aun cuando el proceso de investigación pueda extenderse hasta mediados de 2026.
Rechazo
Argentina y Uruguay cuestionaron con firmeza los fundamentos técnicos de la investigación. De acuerdo con ambos gobiernos, la leche fresca y la leche en polvo son productos distintos, con procesos industriales, costos, canales de distribución y usos finales diferenciados.
Argentina argumentó, además, que los precios de exportación reflejan las condiciones del mercado internacional y no constituyen dumping. Funcionarios argentinos sostienen que las dificultades del sector brasileño responden principalmente a factores internos, como la sobreoferta local y problemas de competitividad estructural.
Uruguay, por su parte, fue aún más enfático. Autoridades y representantes del sector privado señalaron que es “técnicamente imposible” demostrar dumping en este caso, dado el carácter industrializado de la leche en polvo y las diferencias regulatorias dentro del Mercosur.
Ambos países cuestionan la legitimidad de la Comisión Nacional de Ganadería de Leche para solicitar medidas sobre un producto, como la leche en polvo, que no representa directamente a sus asociados, mayoritariamente productores de leche fresca.
Mercosur bajo tensión
Más allá del conflicto puntual, la investigación pone de relieve las tensiones latentes dentro del Mercosur. El bloque, concebido como una zona de integración y libre comercio intrarregional, enfrenta recurrentes desafíos cuando los intereses sectoriales nacionales chocan con los compromisos comunes.
El caso de la leche es especialmente sensible, ya que involucra economías regionales, empleo rural y cadenas productivas de alto impacto social. La eventual imposición de derechos antidumping podría sentar un precedente complejo y alimentar nuevas disputas en otros sectores agroindustriales. Analistas advierten que una escalada de medidas proteccionistas debilitaría la credibilidad del Mercosur como plataforma de integración y afectaría la previsibilidad que necesitan las inversiones en el sector agroalimentario.

Intervención estatal
Como complemento a la investigación antidumping, el gobierno brasileño anunció una intervención directa en el mercado interno. A través de la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab), el Estado comprará más de 2.500 toneladas de leche en polvo para aliviar la sobreoferta y sostener los precios al productor.
La operación implicará una inversión cercana a los 106 millones de reales y busca estabilizar el mercado en el corto plazo. Sin embargo, especialistas coinciden en que se trata de una solución parcial, que no aborda los problemas estructurales del sector.
Escenarios hacia 2026
Si Brasil decide avanzar con medidas provisionales, el impacto sobre las exportaciones argentinas y uruguayas sería inmediato, afectando flujos comerciales que en los últimos años superaron los 300 millones de dólares anuales. Si, en cambio, la investigación concluye sin sanciones, el episodio dejará igualmente una señal de alerta sobre la fragilidad de los consensos comerciales en la región.
En cualquier caso, el conflicto evidencia que el comercio intrarregional sigue siendo vulnerable a los vaivenes económicos y a las presiones políticas internas. El desafío para el Mercosur será encontrar un equilibrio entre la protección legítima de sus sectores productivos y el respeto a las reglas comunes que sostienen el bloque.
La investigación antidumping refleja una discusión más amplia sobre competitividad, integración regional y el rol del Estado en mercados cada vez más globalizados y volátiles.
Argentina y Uruguay tienen el desafío de defender sus exportaciones sin escalar el conflicto y Brasil, el de fortalecer su sector lechero sin erosionar los principios del Mercosur.
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