Estudio de Defensa del Consumidor relevó los “patrones oscuros” del comercio electrónico

Desde los fuertes cambios tecnológicos ocurridos en las últimas décadas, muchos de los comportamientos de compra de los consumidores han cambiado radicalmente. Uruguay no es ajeno a nada de esto, por lo que la Unidad de Defensa del Consumidor (Udeco), del Ministerio de Economía y Finanzas, analizaron por primera vez los “patrones oscuros” que existen en el comercio electrónico uruguayo. Más universalmente conocidos como dark patterns, son “aquellas prácticas de diseño de interfaces que, de forma intencional, manipulan o condicionan decisiones del consumidor mediante la activación de sesgos cognitivos, técnicas persuasivas avanzadas y/o presentación sesgada de la información, induciendo comportamientos que el usuario no adoptaría bajo información completa, clara y presentada de forma neutral”, sostiene el informe presentado por Udeco. Por supuesto que no se limita a unas escasas maniobras sino que hay muchas. Por ejemplo, mostrar en la página web un “contador de tiempo”, que indica a los potenciales clientes que determinado descuento finalizará pronto; otra consiste en dar mensajes de “poco stock” o “alta demanda”, que sugieren a los usuarios el agotamiento inminente de cierto producto. También está la “suscripción forzosa”, que obliga a los interesados a crear cuentas y compartir su información para completar el proceso de compra.

Ninguna empresa está libre de culpa

Udeco examinó los patrones oscuros en un total de 77 empresas vinculadas a diferentes sectores de actividad. Dos de las modalidades vinculadas a los patrones oscuros estaban presentes en prácticamente todas las empresas analizadas, la “suscripción forzosa”, que se detectó en 73 de los 77 casos; y la “interferencia visual” –con la que se conduce a los usuarios a ciertas opciones–, que se detectó en 71 de los 77 casos.

Más adelante aparecen la “presión de compra” (45), la “falta de información” (36), el “contador de tiempo o mensaje de tiempo límite” (28) y “costos escondidos o precios por goteo” (26). Para decir también algo positivo, en ningún caso apareció el recurso de “colarse en la cesta”, o sea “agregar productos adicionales a los carritos de compras de los usuarios sin su consentimiento”, algo que sí aparece en las maniobras de otros países. Según el informe, se registraron al menos cuatro patrones oscuros por empresa.

No se detectó en el relevamiento ninguna empresa libre de patrones oscuros, “lo que indica que todos los sitios relevados exhiben al menos una práctica persuasiva”.

Las empresas

Muy Moderna fue la empresa que encabezó la lista con al menos ocho patrones oscuros. Después, con siete patrones oscuros aparecen Espacio Magma, Loi, Mil Genial, Nike, Tu Shop y Universo Binario. Con seis patrones oscuros figuran Districomp, Escool, Farmashop, Kroser, Rappi, Renner y Xpro.

Udeco recuerda en su estudio que la normativa vigente “protege que el consumidor disponga de información previa, clara y suficiente sobre atributos esenciales y costos”; y esa garantía informativa “es condición necesaria, aunque no siempre suficiente, para decisiones libres y deliberadas”.

Pero, como siempre tratándose de las redes, el tema es complejo por lo que el informe también aclara que el diseño de interfaces “excesivamente simples” y “estrictamente apegadas a la normativa vigente”, con el propósito de otorgar mayores garantías al consumidor, “podría tener efectos contraproducentes”, ya que, entre otras cosas, “reduciría la utilidad y competitividad de las plataformas” y “menoscabaría la experiencia del consumidor crítico”.

Así que una posible solución sería la de “una combinación de límites claros sobre prácticas persuasivas y medidas de transparencia podría lograr una mayor protección efectiva sin sacrificar la innovación en cuanto al diseño”.

De ahí que cualquier medida regulatoria, según Udeco, no debería limitarse a prohibir, sino que también tiene que “combinar las medidas preventivas orientadas a consumidores y al mercado”.