El Reloj del Juicio Final, una herramienta simbólica creada por científicos para visualizar la probabilidad de que la humanidad desaparezca, se sitúa este año a 85 segundos de la medianoche, el punto más cercano que ha estado nunca de marcar la hora final en sus 79 años de historia.
El reloj, gestionado por el Boletín de la Junta de Ciencia y Seguridad de Científicos Atómicos, se acercó este martes cuatro segundos más a una catástrofe en comparación con el año anterior, cuando marcó 89 segundos para el ocaso de la humanidad.
Las manecillas del reloj se pararon en esta hora crítica a raíz de la amenaza nuclear (en un momento en que los arsenales nucleares aumentan y los tratados de no proliferación no se están renovando), el cambio climático y la creciente agresividad que ejercen las potencias globales, según advirtieron los científicos. A estos factores se suman el posible uso indebido de la biotecnología y el avance acelerado de la inteligencia artificial (IA) sin controles adecuados, señalaron.
La presidenta del Boletín de Científicos Atómicos, Alexandra Bell, puso el foco en la decadencia de la cooperación internacional y en las decisiones de la Administración del presidente, Donald Trump, como factores decisivos para esta aproximación.
“Trump está desmantelando activamente medio siglo de esfuerzos de control de armas para mantener la estabilidad entre las dos naciones con mayor arsenal nuclear del mundo (EE. UU. y Rusia) y ha estado atacando las herramientas y tecnologías que pueden ayudarnos a gestionar el cambio climático”, declaró Bell. También criticó los esfuerzos de su Administración por impulsar los combustibles fósiles y obstaculizar el desarrollo de energías renovables.
“Hemos visto un fracaso flagrante del liderazgo y un giro hacia el neoimperialismo”, añadió la presidenta.

