Plantas y jardín: cómo y cuándo hay que regar en verano

“Con la llegada de las altas temperaturas, el riego adecuado de plantas y jardines es fundamental para su buen desarrollo y para el uso responsable del agua, un recurso cada vez más valioso”, indicó la directora de Desarrollo Productivo y Unidad Rural de la Intendencia de Paysandú, Ing. Agr. Natalia Teyza, al referirse a las prácticas recomendadas durante el período estival. En ese sentido, advirtió que “regar más no siempre significa regar mejor: la clave está en el momento, la forma y la cantidad”.

EL MEJOR MOMENTO PARA REGAR

La jerarca explicó que el horario elegido para el riego resulta determinante. “Es fundamental hacerlo temprano en la mañana o al atardecer, cuando el sol no está fuerte. En estas horas se reduce la evaporación y el agua llega de forma más efectiva a las raíces”, señaló. Por el contrario, recomendó evitar el riego al mediodía, ya que “gran parte del agua se pierde por evaporación y puede generar estrés en las plantas”.

¿CÓMO APLICAR EL RIEGO?

En cuanto a la forma de riego, destacó la importancia de dirigir el agua directamente al suelo. “Se debería regar directamente al suelo, evitando mojar hojas y flores, lo que ayuda a prevenir enfermedades”, afirmó. Asimismo, sostuvo que “es preferible un riego profundo y espaciado, que estimule raíces más fuertes, en lugar de riegos superficiales y frecuentes”.

También hizo especial énfasis en el cuidado de las plantas en macetas. “En macetas, asegurarse de que tengan buen drenaje para evitar encharcamientos”, recomendó, al tiempo que subrayó la necesidad de “ajustar el riego según el tipo de planta: no todas necesitan la misma cantidad de agua”.

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE REGAR BIEN?

Un riego eficiente contribuye a mejorar el crecimiento y la salud de las plantas, al mismo tiempo que permite reducir el consumo innecesario de agua, según indicó. “El agua es esencial para la vida vegetal, ya que a través de ella las plantas absorben nutrientes del suelo, mantienen su estructura, regulan su temperatura en días de mucho calor y realizan la fotosíntesis, proceso clave para su desarrollo”, subrayó.
Cuando el aporte hídrico es insuficiente, “las plantas entran en estrés, se marchitan y detienen su crecimiento”, advirtió.

“Sin embargo, el exceso de agua también resulta perjudicial, ya que genera falta de oxígeno en las raíces y favorece la aparición de enfermedades”, refirió. Las necesidades de riego no son iguales para todas las especies. “Varían según el tipo de planta, el suelo, si están plantadas en tierra o en macetas y las condiciones climáticas”, puntualizó. Por este motivo, recomendó “observar el estado del suelo y de las plantas antes de regar, evitando hacerlo de forma automática todos los días”.

RECOMENDACIONES PRÁCTICAS

Entre las prácticas que favorecen un uso más eficiente del agua, se encuentra la incorporación de materia orgánica o compost al suelo, lo que mejora la retención de humedad, aconsejó. Asimismo, la colocación de cobertura vegetal, como hojas secas o restos de poda, ayuda a conservar el agua y constituye una práctica ecológica cada vez más utilizada, apuntó Teyza.

Finalmente, señaló que la presencia de hojas decaídas, amarillentas o un suelo excesivamente seco son señales de alerta que indican la necesidad de revisar las prácticas de riego en jardines y huertas.