Balance del primer año: los diputados sanduceros dividieron posiciones entre respaldo y duras críticas

El discurso del presidente Yamandú Orsi ante la Asamblea General, al cumplirse el primer año de gobierno, generó valoraciones dispares entre los tres diputados por Paysandú.

Mientras el representante del Frente Amplio destacó la coherencia y el rumbo de la gestión, los legisladores del Partido Nacional y del Partido Colorado señalaron omisiones, cuestionaron cifras y plantearon reparos sobre definiciones institucionales y económicas.

GOROSTERRAZU: “EL RUMBO ESTÁ CLARO”

El diputado frenteamplista realizó una evaluación positiva del mensaje presidencial y afirmó que “marcó con claridad el rumbo de un gobierno que decidió priorizar a la gente común”. Según sostuvo, el discurso no solo presentó datos de gestión, sino que reafirmó una concepción política basada en que “el Uruguay crece cuando nadie queda atrás”.

Gorosterrazú destacó que, pese a un escenario fiscal “complejo y restrictivo”, el Ejecutivo logró mantener la estabilidad macroeconómica y avanzar en políticas redistributivas. “Se demostró que es posible crecer y distribuir al mismo tiempo”, expresó, en referencia a los 26.000 nuevos puestos de trabajo informados, al récord de 1.755.000 personas ocupadas y al crecimiento del salario real. Recordó además que las jubilaciones aumentarán por encima de la inflación, lo que consideró “una señal clara de prioridad social”. Para el legislador sanducero, uno de los ejes más relevantes fue la inversión en primera infancia, que concentra el 40% del incremento presupuestal. “Invertir en infancia es apostar al futuro del país. Es una definición estratégica que no siempre se ve en el corto plazo, pero que cambia estructuralmente las oportunidades”, afirmó. Valoró la ampliación del Bono Crianza, el bono escolar y las Becas Butiá, así como la meta de extender la cobertura de tiempo completo en educación.

También subrayó los anuncios en salud, particularmente la regularización de medicamentos en ASSE y el fortalecimiento de la atención en salud mental. En seguridad, destacó la incorporación de nuevos efectivos y la creación de herramientas institucionales para combatir el crimen organizado.
Desde la perspectiva territorial, Gorosterrazú sostuvo que “para departamentos como Paysandú es fundamental que el desarrollo no quede concentrado en el área metropolitana”. A su entender, el mensaje presidencial “combinó responsabilidad fiscal con sensibilidad social” y proyecta una etapa de consolidación. “Un año es apenas el comienzo, pero el rumbo está claro: consolidar lo iniciado y profundizar reformas con equidad”, concluyó.

FARINHA: “FALTARON DEFINICIONES Y AUTOCRÍTICA”

El diputado nacionalista reconoció el valor institucional de la comparecencia, pero realizó una evaluación crítica del contenido. “Resalto la rendición de cuentas del presidente ante la Asamblea General. Es una práctica que fortalece la democracia”, expresó. Sin embargo, señaló que, habiendo transcurrido “ya el 20% del mandato”, esperaba “algún aspecto de autocrítica y mayor claridad en las prioridades”.
Farinha consideró que la aprobación del presupuesto marca el fin de la etapa de diagnóstico. “Ahora debe comenzar la etapa del hacer, de resolver los temas importantes para el país”, sostuvo. En ese sentido, indicó que no se otorgó la centralidad esperada a cuestiones como empleo, seguridad e inversiones productivas.
Entre las omisiones, mencionó el proyecto de hidrógeno verde. “No haber hablado ni un segundo de la mayor inversión en carpeta, que implica un cambio en la matriz productiva y energética, es uno de los silencios ensordecedores que nos generó asombro y preocupación”, afirmó. Recordó que 2026 es “un año de definiciones” y advirtió que “no podemos transformarnos en un país de oportunidades perdidas”.

Asimismo, reclamó una política de empleo con enfoque territorial. “El Interior no vive de los promedios nacionales; vive de la competitividad, de la producción y de los servicios”, señaló. Si bien valoró la referencia al empleo juvenil, indicó que no se presentó “una estrategia integral que contemple las asimetrías regionales”.
También manifestó preocupación por el atraso cambiario y por “la falta de incentivos claros para sostener y generar puestos de trabajo”. Farinha concluyó que la oposición ejercerá un rol de control, pero también de aporte. “Nuestro rol va a ser de control, pero también de construcción. La autocrítica no es debilidad; es fortaleza democrática”, afirmó.

VERRI: “NO FUE UN BUEN DISCURSO”

El diputado colorado fue el más crítico del mensaje presidencial. “No fue un buen discurso”, afirmó, y agregó que dejó “un gusto muy, muy a poco”. A su entender, el presidente habló de ratificar un rumbo “que nadie ve, que nadie sabe cuál es, porque no ha habido grandes cambios”.
Verri cuestionó especialmente la presentación de cifras fiscales. “Cuando dice que recibió un déficit del 4%, el más grande de la historia, el número no es correcto; es engañoso”, sostuvo. Recordó que un nivel similar existía al asumir el gobierno anterior en plena pandemia y consideró que el tono fue “confrontativo” al responsabilizar a la administración previa.

En materia de seguridad jurídica, señaló que “no se puede resaltar ese valor cuando se revisaron contratos firmados por administraciones anteriores”, en alusión a los casos de Arazatí y Cardama. “Hablar de seguridad jurídica cuando dio por tierra con dos contratos grandes no parece coherente”, expresó. También puso en duda la consistencia de los datos de empleo. “Habla de 26.000 nuevos puestos, pero el desempleo bajó mucho menos. Hay un número que no cierra”, afirmó. Vinculó la situación a “un proceso de pérdida de competitividad y salida de inversiones”, y mencionó el caso de un frigorífico que finalmente se instalaría en Paraguay. Finalmente, rechazó la creación del Ministerio de Justicia. “Atenta contra la República y contra el principio de separación de poderes”, sostuvo, adelantando que no acompañará la iniciativa. Además, criticó que no se profundizara en seguridad pública. “No habló del principal problema que señalan los uruguayos: la inseguridad”, concluyó.