
Los Tekis dejaron, en su paso por la 59ª Semana de la Cerveza, una definición muy precisa de la identidad con la que siguen recorriendo los escenarios. Su música nace de una tradición profundamente ligada al carnaval y a la celebración popular.
“Para nosotros es la fiesta máxima”, señalaron, al explicar que esa vivencia “tiene muchísimo que ver con el ciclo agrícola que empieza en agosto por medio de Pachamama y termina en febrero”. En esa misma línea, describieron esos días “desde que uno desentierra el diablo” como una fiesta que siguen viviendo intensamente desde hace años.
El grupo dejó en claro que esa raíz no ha cambiado con el paso del tiempo. Por el contrario, sostuvieron que siguen sintiéndose muy ligados a ese universo cultural y que esa pertenencia continúa marcando su camino artístico. “Eso se fue dando espontáneamente”, dijeron al referirse a la mezcla entre tradición y modernidad en sus canciones. Y enseguida resumieron el criterio con el que trabajan desde hace años, indicando que “siempre uno va experimentando y buscando cosas”, pero “teniendo en cuenta de no perder la raíz”. Para Los Tekis, además, esa línea tiene un valor central, porque entienden que llevan “una bandera cultural importante”.
Esa misma lógica se refleja en las colaboraciones que han venido realizando y en las que preparan hacia adelante. En sus palabras, no se trata de sumar nombres por simple estrategia, sino de buscar que cada participación encaje con naturalidad en la canción. “Siempre que nos toca compartir con alguien es porque la canción lo requiere”, explicaron, al tiempo que recordaron que han tenido la oportunidad de grabar con distintos artistas y que esas experiencias han sido especialmente disfrutadas porque, por encima de todo, “disfrutamos de música”.
De cara a la actuación de anoche, Los Tekis también transmitieron entusiasmo y seguridad en la propuesta que traían a Paysandú. “Tenemos la oportunidad de traer nuestra música aquí, queremos disfrutarlo muchísimo”, afirmaron, antes de adelantar que llegaban con “un hermoso show” y con una propuesta que definieron como de “recorrido muy cultural”. Fue una manera bastante directa de anticipar qué encontraría el público sanducero en escena, una combinación de fiesta, identidad y repertorio construido sobre años de trayectoria.
Esa permanencia, precisamente, es otro de los rasgos que el grupo subrayó. Los Tekis recordaron que llevan “treinta y pico de años” juntos y que, pese a las exigencias de los viajes y del ritmo de los festivales, han logrado sostener una dinámica que les resulta funcional. “La verdad que es lo que hacemos, lo que disfrutamos”, dijeron, al explicar que incluso en jornadas extensas siguen encontrando en el escenario el lugar donde todo vuelve a cobrar sentido. Así, su paso por la Semana de la Cerveza volvió a mostrar a un grupo que no solo conserva vigencia, sino que sigue defendiendo con claridad su raíz y su identidad musical.

