El senador del Frente Amplio, Felipe Carballo, presentó un proyecto para regular el juego en línea, mediante un sistema donde operen el Estado y los privados bajo una supervisión. En Uruguay, aproximadamente unas 35.000 personas tienen adicción al juego.
La iniciativa propone la creación de una Plataforma Estatal de Juego en Línea, dependiente de la Dirección Nacional de Loterías y Quinielas que ofrecerá, regulará y monitoreará los juegos digitales. El proyecto expone la formación de una Agencia Nacional de Regulación de Juego Online, con autonomía para emitir licencias, auditar plataformas y algoritmos, controlar transacciones, gestionar un Registro Nacional de Apostadores Digitales y sancionar incumplimientos. En caso de su aprobación, los usuarios online estarán obligados a registrarse con límites personalizados de gasto y trazabilidad financiera. Además, operar sin licencia se convertiría en delito.
“Para nosotros es un tema central. Han existido otras iniciativas en períodos anteriores, inclusive la bancada del Frente Amplio lo presentó en el período pasado en el Senado, al igual que el Poder Ejecutivo pasado y ninguno prosperó”, dijo Carballo a EL TELEGRAFO.
Explicó que las propuestas fracasan debido “a que tocamos intereses muy grandes. Estamos hablando de la banca privada, por ejemplo, que tiene el monopolio de los juegos en el país. Los adelantos tecnológicos han generado la existencia de los juegos online y en la actualidad, cualquier persona con acceso a un celular, Internet y a una tarjeta de crédito puede apostar”.
El legislador reconoció dificultades en la población “desde el punto de vista de la salud mental con la ludopatía y la falta de controles por la cantidad de menores que apuestan. Todo ese espacio vinculado al juego le pertenece al Estado uruguayo, que lo único que ha hecho es dar en concesión a la banca privada para su explotación”.
Nuevos actores ingresan a diario a través de internet. “Entendemos que hay que regular y avanzar en los controles, pero decimos que debe hacerlo el Estado. Los concesionarios deben aportar por hacer uso de ese espacio y eso no sucede porque el aporte lo hace únicamente la Dirección Nacional de Loterías y Quinielas”.
Según Carballo, “el Estado debería tener una plataforma propia, avanzar en los controles y armar un registro de apostadores para evitar que ingresen menores a las apuestas”.
La Dirección de Loterías y Quinielas “bloquea más de 150 nuevas páginas ilegales de nivel internacional todos los días. Hablamos de un negocio que deja mucho dinero y hay muchos intereses. El Estado uruguayo, que es dueño de todos los juegos, debería tener un aporte económico importante que nos permitiría, además de atender la problemática de la ludopatía, destinarse a otras políticas sociales”.
El senador consignó que debe “reformularse una nueva legislación que cambie esta que viene desde el siglo XIX y pretendemos que en 2026 este tema sea discutido a nivel parlamentario. Nuestro proyecto es solo un disparador para mejorar su articulado, pero Uruguay debe darse una nueva discusión sobre el juego online y legislar para mejorar los controles e incorporar recursos a las arcas del Estado”.

