Yamandú Orsi inauguró en establecimiento de Río Negro la cosecha de verano: edición girasol

Procurando volver a ser protagonista de las zafras de verano en los campos de Uruguay, el girasol fue el centro de atención del lanzamiento de la cosecha de verano, aprovechando que el cultivo ocupa actualmente 25.000 hectáreas y siendo su principal destino la industria nacional. El evento se llevó a cabo en la víspera en el establecimiento de Klaus Hartwich, ubicado a unos 15 kilómetros de la ciudad de Young, departamento de Río Negro, con la presencia del presidente de la República, Yamandú Orsi.

El mandatario fue puntual y llegó al predio próximo a las 10 horas, retirándose al mediodía, tras ser parte del acto inaugural y el “lanzamiento oficial” de la zafra, ya que tras el corte de cinta se subió a una cosechadora y de primera mano observó al detalle como se trilla el emergente cultivo de verano, que tras algunos años inactivo por inconvenientes atinentes a lo sanitario y el impacto de las plagas –palomas y cotorras–, retornó con variantes que están dando óptimos resultados.

Precisamente, Orsi, junto a los directivos de la Cooperativa Agraria Nacional (Copagran), organizadores del evento, y autoridades nacionales y departamentales, escucharon a referentes del sector, quienes destacaron que la producción de girasol ocupa 25.000 hectáreas en Uruguay y su principal destino es la industria nacional. Su crecimiento y el aumento del volumen de producción permiten pensar en una apertura al mercado exportador.

Entre los oradores en la inauguración, el director de Servicios Agrícolas del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Agustín Giudice, aseguró que el cooperativismo es una opción por sus valores y sus prácticas y recordó a las cooperativas pioneras que, con su esfuerzo y visión, sentaron las bases de lo que hoy es Copagran.

El jerarca consideró que el girasol es “un cultivo de resistencia y confianza”. Décadas atrás, fue uno de los motores de las colonias agrícolas. “Hoy, impulsado por el campo uruguayo, este girasol tiene memoria y futuro. Estamos cosechando el resultado de una estrategia que busca darle al productor opciones competitivas y sostenibles, y que aporta a la industria materia prima que agrega valor. Es una cadena que mueve al país”, indicó Giudice.

MODELO DE PRODUCCIÓN

El intendente de Río Negro, Guillermo Levratto, sostuvo que “cada hectárea sembrada tiene a muchas familias detrás”, así como “una forma de habitar y de defender el territorio”. El jerarca concibió esta cosecha como el resultado de meses de trabajo en un departamento productivo, basado en el cooperativismo, que definió como un modelo de producción que exige esfuerzo, organización, conocimiento y compromiso colectivo.

Recordó que la vocación del Ejecutivo departamental es transformar el territorio, en diálogo con cada sector productivo y acompañando cada cadena de valor. Remarcó que el empleo de calidad es un asunto innegociable para un gobierno de cercanía. Por otra parte, afirmó: “Defendemos un Estado que invierte en infraestructura, mejora los caminos rurales, fortalece la logística, apuesta a la capacitación y crea las condiciones para que la riqueza generada en este territorio permanezca en él”.

LOS PROPIOS PRODUCTORES

En diálogo con EL TELEGRAFO, el gerente de Copagran, ingeniero agrónomo Ignacio Buffa, reconoció que “el lanzamiento de la cosecha de girasol, surge por iniciativa de los propios productores de la cooperativa. Cuando los productores miraban la zafra de cosecha de verano en secano, no encontraban en la agenda un evento que la jerarquizara y la homenajeara de alguna manera, siendo una actividad tan estructuradora desde el punto de vista económico y social para el Interior”.

De todas maneras, sostuvo que “muchos productores y técnicos todavía tienen dudas de cómo insertar este cultivo en los sistemas de producción y creemos que vamos a arrojar elementos en esa línea”, afirmó el gerente de Copagran.

Enfatizó que el girasol fue un cultivo muy importante en el país. “Luego prácticamente pasó a cero. Pero desde 2018-2019 está en un franco proceso de resurgimiento, muy direccionado y dependiente de la industria nacional, aunque con una expectativa fuerte de generar un canal exportador en la medida que se siga consolidando”.

De las 25.000 hectáreas que ocupa el cultivo actualmente en Uruguay, “Copagran es responsable de más o menos la mitad del área. El rendimiento promedio se ubica en torno a 1.800 kilos por hectárea, con un avance de cosecha del 25% al 30% del área. Con un precio base de 460 a 470 dólares por tonelada, más premios por calidad y contenido de aceite, el resultado es un margen atractivo.

Y dejó en claro que “en la medida que sigamos consolidando áreas, va a ser muy importante el trabajo comercial y de articulación con el Ministerio de Ganadería para lograr un canal exportador alternativo que Uruguay ya tuvo y puede volver a recuperar”.

FUTURO ALENTADOR

Por su parte, el presidente de Copagran, Juan Manuel García, expresó que luego de problemas sanitarios que prácticamente sentenciaron el cultivo de girasol, la promoción del rubro retornó en los últimos seis años, con un crecimiento sustantivo debido a los buenos resultados económicos. A esto, se suman los beneficios de agregar otro cultivo a la rotación de la tierra, que permite la diversificación de riesgos y mercados, además de ser mejor para el ambiente”.

Entiende que en la medida en que siga aumentando el volumen de la producción, el mercado se podría abrir a la exportación, destacando el presidente de la cooperativa, la comunicación fluida del organismo con el Gobierno, con nuevas alternativas y posibilidades de abrir mercados potenciales.