
El Aero Club Paysandú volverá a sumar este año una de las propuestas más singulares de la Semana de la Cerveza, los vuelos panorámicos y de bautismo en el Aeropuerto Internacional Tydeo Larre Borges.
La institución, fundada el 30 de mayo de 1938, es una referencia histórica del litoral en la formación de pilotos y en la promoción de la actividad aeronáutica.
En diálogo con EL TELEGRAFO, Federico Bartaburu destacó que el Aero Club volverá a estar presente “otro año más” en la Semana y adelantó que esta vez la propuesta llegará reforzada. “Este año vamos a tener la presencia del Aeroclub de Guichón y del Centro de Aviación de Salto, que nos van a acompañar”, señaló, al explicar que la incorporación de otras instituciones permitirá contar con más aeronaves para atender al público.
La actividad se extenderá entre hoy y el domingo, entre las 9 y 19, “dependiendo de la luz del sol”, precisó Bartaburu. Según indicó, la modalidad será sencilla. Los interesados deberán concurrir directamente al aeropuerto, donde habrá un escritorio para registrarse y abonar el paseo, ya sea en efectivo o por transferencia.
“Es por orden de llegada, va a haber un escritorio donde vamos a estar nosotros, ahí se registran, abonan el vuelo en efectivo o por transferencia y van saliendo a medida que van llegando”, explicó.
“Bridamos un paseo aéreo por la ciudad, lo que la gente tal vez conoce como vuelo de bautismo, lo que se denomina para el que nunca hizo un vuelo en avión. En realidad hay gente que ya ha volado, pero que retorna año a año”, comentó.
El recorrido sale del aeropuerto, sobrevuela Paysandú y regresa al punto de partida. Se volará en cuatriplazas. Se abonará 3.000 pesos y podrán volar tres personas. La duración estimada es de unos 20 minutos.
Bartaburu subrayó que la experiencia ofrece una perspectiva muy distinta de la ciudad, especialmente por tratarse de aeronaves pequeñas. “Son aviones pequeños en los que en mi opinión se disfruta mucho más que un avión comercial”, afirmó. Y enseguida explicó por qué. “Uno está ahí arriba y puede ver perfectamente, por decir, el anfiteatro, la plaza Artigas, ni que hablar de la Torre de la Defensa, la plaza Constitución, la Basílica”.
La respuesta del público, aseguró, ha sido muy positiva en cada edición. De hecho, recordó que el año pasado, aun operando con un solo avión, se alcanzó un movimiento muy importante. “Sacamos un total de 270 pasajeros de jueves a domingo en un solo avión”, dijo, y agregó que ese registro colocó a Paysandú en una posición destacada dentro de la actividad aeroportuaria nacional durante esos días. Más allá de las cifras, resaltó la reacción de quienes viven la experiencia. “Nunca vi bajar a alguien desconforme, una mala experiencia o sin una sonrisa”, aseguró. “Todos quieren volver a hacer la actividad y hay gente que se repite todos los años”.
Como ocurre en toda operativa aérea, el embarque implica controles y registro de datos. Los pasajeros deben presentar documentación y pasar por el escáner de la Policía Aérea, en un procedimiento habitual para este tipo de vuelos.
CURSOS DE PILOTO PRIVADO
Pero la presencia del Aero Club en la Semana no se agota en los paseos. También servirá para difundir la reanudación de los cursos de piloto privado, una novedad importante para la institución. Bartaburu anunció que, tras completar los trámites ante Dinacia, la escuela volverá a dictar clases con un instructor certificado de Salto. “El año pasado pudimos terminar todo lo que es los papeles en Dinacia, y este año nos habilitaron para dictar clases de nuevo”, indicó. Los cursos teóricos comenzarán a fines de abril y estarán dirigidos a mayores de 18 años con bachillerato completo.
De esa forma, el Aero Club Paysandú no solo se prepara para ofrecer una experiencia distinta durante la 59ª Semana de la Cerveza, sino también para abrir nuevamente la puerta a quienes sueñan con aprender a volar.
Entre el paseo panorámico, la vista única de la ciudad y la historia de una institución casi nonagenaria, la propuesta vuelve a reunir aventura, cercanía y tradición sanducera.

