
El diputado Fermín Farinha promovió una iniciativa parlamentaria para que los primeros estudios científicos sobre la composición de las aguas termales en Uruguay sean declarados de interés ministerial, en un movimiento que busca anticipar respaldo institucional antes de la presentación de un vademécum previsto para junio y posicionar al país –y en particular nuestra región– en el desarrollo del turismo de bienestar y la hidrología médica.
La propuesta fue elevada mediante una exposición escrita dirigida a distintos organismos del Estado, entre ellos el Ministerio de Salud Pública, el Ministerio de Educación y Cultura y el Ministerio de Turismo, además de la Universidad de la República, gobiernos departamentales y actores locales vinculados al sector termal. El documento solicita reconocer “el hito que representan los primeros estudios orientados a la caracterización físico-química y geo-mineral de las aguas termales del Uruguay”.
El planteo se apoya en los resultados presentados el 23 de marzo en la sede Paysandú del Cenur Litoral Norte, donde un equipo académico dio a conocer el primer estudio integral de caracterización hidrogeoquímica de aguas termales del país. La investigación analizó siete perforaciones –seis asociadas al Acuífero Guaraní y una en Almirón– y estableció por primera vez patrones químicos que permiten proyectar posibles usos terapéuticos, aún en fase preliminar.
En su exposición, Farinha subraya que el avance “podría contribuir significativamente tanto al ámbito de la salud como al desarrollo de nuevas líneas de investigación científica y potenciar la expansión del turismo de bienestar”, al tiempo que destaca el papel de la academia en la generación de conocimiento aplicado a recursos naturales con potencial productivo.
El texto también ubica el proceso en una secuencia más amplia de cooperación institucional, que incluye la realización en Uruguay de la feria internacional Termatalia en 2024, considerada una de las principales plataformas globales en materia de termalismo. Ese evento, originado en contactos establecidos en la ciudad gallega de Ourense, permitió fortalecer vínculos técnicos y promover la investigación sobre recursos hidrotermales.
Los estudios recientes fueron desarrollados en conjunto con la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, lo que aportó respaldo metodológico a un campo que, hasta ahora, carecía de evidencia científica sistemática en Uruguay. Durante décadas, las propiedades terapéuticas de las aguas termales se apoyaron en testimonios o indicios indirectos, sin una validación química precisa.
La iniciativa parlamentaria busca consolidar ese cambio de enfoque. Según el texto, declarar estos estudios de interés ministerial permitiría “promover el desarrollo del conocimiento y el empleo, fortaleciendo la investigación nacional y valorizando los recursos naturales desde una perspectiva científica, sanitaria, educativa, productiva y sostenible”.
Un cambio de escala
En diálogo con EL TELEGRAFO, Farinha vinculó el impulso a la necesidad de diversificar el modelo de desarrollo del termalismo en Uruguay, históricamente centrado en el uso recreativo.
“Para mí la importancia de transitar este camino está asociado a un nuevo nicho de mercado como es el turismo de bienestar. Cuando tuve la oportunidad de concurrir a Termatalia en Galicia, es justamente lo que está más difundido y es lo que mueve mucho el turismo asociado a las aguas termales. En Uruguay eso no está explotado, el uso lúdico de las aguas termales es lo que se ha dado hasta ahora sin poder explorar las propiedades minerales del agua”, señaló. El legislador planteó que la caracterización científica abre la puerta a integrar las aguas termales en procedimientos terapéuticos, en articulación con el sistema de salud y el ámbito académico. “Y poder asociarlo justamente a procedimientos terapéuticos y que eso permita también potenciar un valor agregado que Paysandú tiene, que es el polo de salud en el marco de la Universidad de la República. Creo que se trata de un escenario positivo para eso”, afirmó. En ese sentido, destacó la diversidad de recursos existentes en el departamento. “No solamente Guaviyú, con aguas similares en cuanto a temperatura y composición a las de todo el litoral, sino que también tenemos Almirón como únicas aguas saladas de todo el país”, dijo.
Evidencia y aplicación
El estudio presentado por la Universidad de la República constituye un punto de partida, pero no una validación clínica. Los investigadores han sido explícitos en ese límite: la identificación de patrones químicos permite inferir potenciales usos, aunque la confirmación de beneficios terapéuticos requerirá nuevas etapas de investigación médica.
Farinha retomó esa perspectiva al señalar que el desarrollo del sector depende de consolidar una base científica sólida. “El camino de la ciencia, el camino del estudio, el camino de la investigación, de la academia, con el estudio también médico y obviamente turístico, creo que potencia de otra manera y le da otro horizonte a la explotación termal en nuestro departamento”, sostuvo.
El diputado mencionó además experiencias incipientes de diversificación productiva, como la elaboración de cosméticos a partir de agua termal por emprendimientos locales. “Tenemos una experiencia en Paysandú de emprendedores que realizan cosméticos con agua termal. Tengo entendido que son los únicos que han venido creciendo de a poco, que hoy están en cadenas nacionales también de distribución”, indicó en referencia a Kentta.
Infraestructura y oportunidad
El impulso a los estudios coincide con un ciclo reciente de inversiones en infraestructura termal, particularmente en Guaviyú y Almirón, orientadas a mejorar la gestión del recurso y garantizar su sostenibilidad.
“Esto llega en un buen momento, hay inversiones muy importantes que se han hecho en Guaviyú y Almirón para garantizar la temperatura del agua, la recirculación del agua, un uso sostenible de ese recurso tan importante”, afirmó Farinha.
En el caso de Almirón, destacó la incorporación de tecnología que permite estabilizar la temperatura, una limitante histórica del complejo. “A partir de la instalación de la bomba de calor, el sistema de recirculación, entre otras características, también le va a dar una descentralización de la temporada”, explicó.
La eventual declaración de interés ministerial aparece así como un paso previo para articular políticas públicas en torno a un recurso que, por primera vez, comienza a ser abordado con base científica sistemática. El vademécum en preparación, que incluirá descripciones químicas y posibles aplicaciones, marcará el siguiente hito en ese proceso.

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