Dr. Ricardo Diez: Sarcopenia: cómo prevenirla pérdida de músculo y mantener independencia

El músculo en un órgano endocrino vinculado a la salud cardiometabólica. Más allá de sus funciones mecánicas primarias de producir movimiento, mantener la postura y estabilizar las articulaciones, el músculo esquelético es un importante órgano metabólico y endocrino. Este órgano ayuda a mantener la temperatura corporal, almacena nutrientes y desempeña un papel fundamental en la inmunorregulación y la función mitocondrial, la inflamación y la rigidez arterial.

Interviene en el metabolismo de proteínas, lípidos y glucosa, incluyendo la eliminación de glucosa estimulada por la insulina. El músculo (a través del ejercicio) promueve el desarrollo estructural y funcional del cerebro, favoreciendo los procesos cognitivos.
La sarcopenia puede definirse como la pérdida progresiva de la masa y la función del músculo esquelético asociada al envejecimiento. Es más frecuente en adultos de 65 años o más; sin embargo, comienza a desarrollarse desde etapas más tempranas a partir de los 30 años, con una disminución de entre un 3% y un 8% de la masa muscular por década. Entre 1 y 3 de cada 10 personas mayores de 60 años pueden tener sarcopenia.

Síntomas

Debilidad. Cansancio. Falta de energía. Problemas de equilibrio. Dificultad para caminar o mantenerse de pie. Adelgazamiento.

Factores de riesgo

-Envejecimiento
-Cambios hormonales (menopausia)
-Estilo de vida sedentario
-Índice de masa corporal bajo o alto: Muy delgado/obeso
-Bajo consumo de proteínas
-Antecedentes de caídas
-Tabaquismo
-Enfermedades crónicas: Cardiopatías, insuficiencia renal

Complicaciones

Mayor riesgo de hospitalización. Aumento de caídas y fracturas (por debilidad muscular y peor equilibrio) Mayor toxicidad en tratamientos como quimioterapia. Mayor mortalidad. Disminución de la calidad de vida Deterioro cognitivo.

Diagnóstico

Mediante el cuestionario SARC-F, que es una herramienta de testeo autoinformada de 5 componentes (fuerza, asistencia para caminar, levantarse de una silla, subir escaleras y caídas)

Tratamiento

*La herramienta más efectiva es el entrenamiento de fuerza. Se recomiendan ejercicios como levantamiento de pesas, sentadillas, planchas y trabajo con bandas elásticas. La clave está en la variedad y la progresión gradual. Un programa tipo incluye entre 8 y 10 ejercicios de grandes grupos musculares, con series de 12 a 15 repeticiones, tres a cinco veces por semana.
*Dieta equilibrada y suficiente en proteínas ( 0,8 a 1.2 kg/peso corporal)
*Evitar ultraprocesados
*Considerar evaluaciones hormonales / bioquímicas si hay síntomas de pérdida de energía, sueño o fuerza
*Completar con ejercicios aeróbicos (caminatas, bicicleta)
*Interrumpir el tiempo que se pasa sentado

En suma

Moverse es vida; alimentarse bien y controlar la salud son claves para mantener la fuerza, la independencia y la calidad de vida con los años.

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