El tiempo comenzará a mostrar esta semana señales más claras del avance del otoño hacia condiciones de invierno, con lluvias, tormentas y un marcado descenso de temperatura hacia el fin de semana. En Paysandú y la región litoral, el cambio más notorio se espera a partir de mitad de semana, luego de jornadas inicialmente templadas. De acuerdo con el pronóstico del Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet), para este martes se prevé cielo nuboso y cubierto, con neblinas y bancos de niebla, y marcas entre 11 y 23 grados. El cambio más significativo aparece en el pronóstico para mañana miércoles, cuando Inumet anuncia precipitaciones y probables tormentas durante la mañana, y condiciones cubiertas, con lluvias, tormentas y viento durante la tarde y la noche, con rachas que pueden alcanzar los 60 kilómetros por hora. El meteorólogo José Serra también advirtió que la semana estará marcada por temperaturas moderadas a bajas, con máximas que en varios puntos no superarían los 20 grados y mínimas que podrían rondar los 6 grados durante la madrugada. Según explicó, el comienzo de la semana no estaría caracterizado por lluvias intensas y sostenidas, sino por un período de relativa estabilidad, con sol y algunas jornadas nubosas. Sin embargo, el ingreso de un nuevo frente frío podría generar desde el jueves varios días con lluvias y tormentas, algunas de ellas intensas, en distintas zonas del país.
Para Paysandú, los modelos muestran un quiebre térmico importante hacia el final de la semana. Tras valores máximos cercanos a los 23 o 24 grados en el comienzo de la semana, el descenso se haría sentir desde el jueves y especialmente entre viernes y sábado, con máximas previstas en el entorno de los 13 y 14 grados, y mínimas que podrían ubicarse entre 4 y 6 grados. El fenómeno regional también se observa en el sur de Brasil. El observatorio brasileño MetSul anticipó el ingreso de una masa de aire frío de origen polar hacia Rio Grande do Sul entre viernes y sábado, impulsada por la formación de un ciclón extratropical frente a la costa este de Argentina y por un centro de alta presión ubicado sobre el norte argentino y el sur brasileño. Ese escenario favorecería el avance del aire frío por el interior del continente. En paralelo, el meteorólogo Guillermo Ramis planteó una advertencia de más largo plazo vinculada a la posible evolución del fenómeno de El Niño, con impacto en las lluvias de invierno y eventual repercusión sobre la cuenca del río Uruguay. Según esa proyección, el aumento de precipitaciones en el sur de Brasil durante julio y agosto podría derivar en crecidas que afecten especialmente a departamentos del litoral, entre ellos Salto, Paysandú y Río Negro.
De todos modos, los datos internacionales disponibles indican que, por ahora, las condiciones del Pacífico se mantienen en fase neutral, aunque con probabilidad de transición hacia El Niño en los próximos meses. La National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA; Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica) señala que las condiciones ENOS-neutrales (El Niño-Oscilación del Sur) están presentes y que El Niño podría emerger entre mayo y julio de 2026, con una probabilidad estimada de 61%.

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