Mozart Fintech, la startup fundada por los jóvenes sanduceros Christian Valdomir Costanzo (CEO) y Diego Sánchez (CTO), junto al capitalino José Verde Gaudiano (COO), captó una ronda de inversión preseed de más de 600 mil dólares liderada por el fondo Orbit Ventures de Singapur, Picante VC de Argentina y varios ángeles (inversiones en startups o empresas en etapas muy tempranas) de la región.
“El objetivo de esta ronda apunta a potenciar el producto y la expansión comercial a nuevos mercados emergentes, sobre todo, en Asia y África”, comentó a Valdomir a EL TELEGRAFO.
Tras un año de operatividad bajo el modelo de autofinanciación o bootstrapping, la firma optó por captar capital externo para acelerar su capacidad de despliegue. La cifra obtenida superó las previsiones iniciales de los fundadores, quienes buscaban originalmente 500.000 dólares, y les ha permitido mantener un control mayoritario de la estructura societaria.
El núcleo de la propuesta tecnológica de Mozart es un sistema operativo de cobranzas que elimina la necesidad de agentes humanos. La plataforma emplea algoritmos de voz que analizan la tonalidad y el estado emocional del deudor en tiempo real. Esta capacidad permite que la inteligencia artificial negocie planes de pago flexibles y adaptados a la situación financiera de cada cliente, reduciendo el desgaste vinculado a los métodos tradicionales de recuperación de activos.
“Es como un callcenter pero sin personas, brindamos una plataforma que gestiona carteras de deuda y las cobra sin intervención humana. Hacemos llamadas telefónicas con voces de agentes de IA que se adaptan a la tonalidad y sentimiento de cada deudor, negocia de forma empática en base a la capacidad de pago de cada persona y gestiona los compromisos con planes flexibles sin acosar al cliente”, aseveró Valdomir.
“Trabajamos con empresas grandes como bancos, financieras, aseguradoras, telcos y retails en 16 países entre América Latina y Europa. Con este apoyo de Orbit (fondo de Venture Capital de Singapur), nuestra intención es comenzar a trabajar con nuevos clientes en el sudeste asiático”, añadió.
Sin fronteras físicas
“Desde el vamos miramos para afuera. Estamos emprendiendo desde 2014, y en cada emprendimiento anterior operamos de igual forma viendo el mercado como algo global. Si bien Uruguay sirve como laboratorio, nuestro foco siempre está más allá de la frontera. Cuando comenzamos Mozart en 2024 sabíamos que queríamos construir algo grande y con impacto en varios continentes. Hoy en día con ingenio, mucha hambre y cero vergüenza, podés llegar a facturarle a clientes que están en lugares que no conoces físicamente”, continuó el sanducero.
“El mensaje tiene que ser claro y contundente para todos los jóvenes del Interior: todo lo bueno está más allá del miedo y tu zona de confort. Hay que aprender y animarse a hacer. Después es cuestión de horas y horas. La persistencia le gana al talento todas las mañanas”, sentenció Valdomir.
El ADN sanducero
Actualmente, la empresa gestiona carteras de más de 50 clientes corporativos en 16 países, con una fuerte presencia en los sectores bancario, asegurador y de telecomunicaciones. El crecimiento operativo se refleja en un incremento mensual del 30% en sus métricas de negocio. Con estos indicadores, la dirección de la startup proyecta finalizar el ejercicio de 2026 con una facturación recurrente anual de 1,2 millones de dólares.
Aunque la sede operativa se encuentra en Montevideo, Mozart conserva una identidad vinculada a nuestra ciudad, de donde provienen sus fundadores y varios de sus cuadros técnicos clave (Ana Valdomir Piñeyro, head de finanzas; Matías Terra Natero, head de producto; Renzo Pandolfo Genoud, AI Engineer; y Mahiant Valdomir Costanzo, CCO). El equipo de 16 personas incluye especialistas en ingeniería de IA y finanzas que ahora coordinan la entrada de la firma en mercados de mayor escala, como Brasil y México.
El respaldo de Orbit Ventures resulta estratégico para este escalamiento. Según los directivos de la empresa, el interés del fondo de Singapur responde a la necesidad de soluciones tecnológicas en regiones donde la infraestructura de cobranza es aún inmadura. Además de la expansión hacia Asia, la startup ha sido seleccionada para programas de aceleración en Nueva York y España, lo que facilitará su incursión en los mercados de Estados Unidos y la Unión Europea antes de que termine el año.
