Bajo la consigna “Defender el trabajo es defender Paysandú”, la departamental del Pit Cnt planteó reclamos por empleo, industria, Ancap, el frigorífico Casa Blanca y la situación del interior profundo, durante el acto realizado en Paysandú por el Día Internacional de los Trabajadores.
EL INTERIOR RECLAMÓ SU LUGAR
La proclama tuvo un fuerte contenido local y puso en el centro la situación laboral del departamento. Desde la representación de la central sindical de Guichón se recordó que el interior profundo también forma parte de Paysandú y que sus problemas no siempre aparecen en la agenda pública. Se mencionó a Guichón, Piñera, Merinos, Tres Árboles, Morató, Arbolito y Piedra Sola, entre otras localidades, y se afirmó que “somos ciudad y somos pueblo con realidades distintas”.
En ese tramo se sostuvo que en el interior “el trabajo no siempre está a la vuelta de la esquina” y que muchas veces es “precario” o informal. También se cuestionó la falta de oportunidades para jóvenes y mujeres, en un contexto en el que “seguimos diciendo que somos un país agropecuario, pero la ruralidad uruguaya está vacía”.
La proclama reclamó políticas públicas pensadas desde el territorio. “Queremos pedir que la distancia a la ciudad o la densidad de la población no sea nuestra condena”.
EMPRESAS PÚBLICAS, SOBERANÍA Y EMPLEO
La defensa de las empresas públicas ocupó otro lugar central. En ese marco, se reivindicó el papel de Antel como “herramienta de soberanía, integración territorial y desarrollo”, y se sostuvo que la inversión pública en infraestructura, tecnología y servicios genera empleo directo e indirecto. “Sin trabajo no hay libertad, sin empresas públicas fuertes no hay soberanía”, se expresó.
ANCAP Y EL PORTLAND
Uno de los pasajes más duros estuvo dirigido a la situación de la planta de cemento Portland de Ancap en Paysandú. La proclama señaló que la industria cementera estatal “viene siendo afectada por decisiones políticas que han debilitado su desarrollo” y reclamó detener lo que definió como un “plan de cierre encubierto” de la fábrica.
También convocó “a todo el pueblo sanducero a defender las empresas públicas” y los recursos naturales del departamento, “como las canteras de caliza”. En ese sentido, la central sindical afirmó que “el problema del Portland es político, no es técnico”, y reclamó al gobierno una respuesta “a un problema que requiere de una solución política”.
HIDRÓGENO VERDE Y CUESTIONAMIENTO A UTE
También hubo una referencia directa al proyecto de hidrógeno verde previsto para Paysandú. La proclama cuestionó que se lo presente como una respuesta a la situación socioeconómica del departamento y reclamó explicaciones sobre las condiciones energéticas del emprendimiento.
“Que nos expliquen cómo van a revertir esta situación vendiendo el megawatt a 40 dólares cuando vale 80”, se expresó. Según el planteo sindical, eso “implica una pérdida anual de 70 millones de dólares para UTE, o sea para el país”, en beneficio de “una empresa multinacional con grandes exoneraciones fiscales” a la que “se le brindan todos nuestros recursos naturales”.
CASA BLANCA Y EL IMPACTO SOBRE 420 TRABAJADORES
El frigorífico Casa Blanca fue otro de los ejes del acto. “Hoy esa defensa tiene nombre y apellido, son 420 trabajadores del frigorífico Casa Blanca”, señaló la proclama, al referirse a familias que enfrentan “la angustia de un seguro de paro y la incertidumbre de si mañana tendrán su fuente laboral”.
En ese sentido, se sostuvo que “no son solo empleados esperando una firma, es el sustento de cientos de sanduceros que está en juego”. La central sindical vinculó ese caso con la historia industrial del departamento y afirmó que “nuestra ciudad sabe lo que duele el silencio de una fábrica que cierra”. “Sin trabajo digno Paysandú se apaga; con trabajo Paysandú late”.
CITRUS, ZAFRAS Y POLÍTICA INDUSTRIAL
En el plano de las actividades zafrales vinculadas al citrus, se reclamó una ley que permita otorgar seguro de paro “sin tanta burocracia” cuando culminan las zafras. También se pidió el pago en fecha de salarios, licencias, aguinaldos y liquidaciones de fin de zafra.
La caída de la actividad industrial también fue presentada como un problema de fondo. “Los trabajadores hemos pasado dos años de incertidumbre”, se señaló, al mencionar que casi 300 trabajadores del sector curtidor estuvieron en seguro de paro. En ese marco, se reclamó una política industrial que agregue valor a la materia prima y evite que se exporten productos sin proceso local. “Que no se vayan los cueros crudos ni los animales en pie”.
CONSTRUCCIÓN, EMPLEO E INVERSIONES
La construcción también tuvo un capítulo específico. La proclama anticipó una discusión “dura” en los Consejos de Salarios y planteó como eje la reducción de la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales, sin pérdida salarial. Según el Pit Cnt, esa medida “generaría la apertura de nuevos puestos de trabajo”.
EDUCACIÓN, SALUD Y RESPUESTAS URGENTES
En educación, los sindicatos denunciaron una situación crítica en la enseñanza pública, marcada por sobrecarga laboral, salarios insuficientes, inestabilidad y reformas “sin participación genuina de los colectivos docentes”. La proclama sostuvo que “la educación no se mejora desde escritorios alejados de la realidad” y reclamó mayor inversión pública, participación docente y un Congreso de la Educación “vinculante”.
En salud, se vinculó la falta de empleo y la informalidad con el deterioro de la salud mental. “El desempleo, la informalidad y los problemas laborales afectan directamente la salud mental y la salud en general de quien los padece”, se afirmó. También se señaló que las condiciones laborales del personal de salud determinan la calidad de atención y se reclamó mayor presupuesto, mejoras salariales y acceso real a la salud mental.
En el cierre, Mathías Machuca, responsable de la Secretaría de Conflicto, insistió en la necesidad de respuestas concretas. Planteó que Paysandú necesita “de forma inmediata” una mesa de trabajo con autoridades departamentales y nacionales, y un plan de acción que permita disminuir la desocupación.
La proclama fue leída por Sabrina Miños, de Sintep; Lucía Silva, de Aloef; Mauro de los Santos, de Untmra; Zully Guichón, de Fenapes; y Eduardo Zabala, de Fancap.

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