Con la presencia de un importante número de productores y profesionales veterinarios interesados en abordar una de las problemáticas sanitarias y económicas más complejas que afectan a la producción ganadera de la región, se realizó en Salto, en el marco del 109 Congreso de la Federación Rural, el Simposio Internacional de Garrapata, organizado por la Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur (FARM).
“El hecho de tener expositores de alto nivel de carácter internacional, donde se aborda la gran mayoría de los temas asociados a este problema, va a ordenar mucho, va a ayudar a bajar a tierra la idea y sobre todo que todo esto termine en algo que sirva”, señaló el presidente de la Federación Rural, ingeniero agrónomo Rafael Normey.
Por su parte el ingeniero agrónomo Jorge Andrés Rodríguez, presidente de la FARM, explicó cómo los delegados argentinos plantearon inicialmente la problemática de la garrapata, obteniendo una inmediata adhesión de los productores del sur de Brasil para accionar desde las gremiales privadas en el control de la situación. Resumió que “el convocar al conocimiento sobre el tema la garrapata, como todo simposio, busca poner en claro la preocupación del tema y los conocimientos que hay disponibles, las herramientas que tenemos para avanzar en la mejora de situación del productor en el territorio con respecto a este tema”.
El doctor Carlos Fuellis, en representación del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), dijo que la cartera impulso la presencia de sus funcionarios técnicos y oficiales a formar parte de los dos días de disertaciones para mantenerse alineados con los referentes de la región. Las autoridades coinciden con los privados en que el conocimiento científico disponible debe ser el insumo principal para ejecutar políticas efectivas que modifiquen la realidad epidemiológica de los campos de manera sostenible.
Fuellis expresó que “tenemos el mismo objetivo, conocer la mayor cantidad posible de herramientas para empezar a mover la aguja, porque no se puede pensar en resolver el tema de garrapata en un plazo corto por las características de la parasitosis”.
El contador Walter Texeira Núñez, en representación de la Intendencia de Salto, reconoció que las campañas sanitarias suelen dirimirse habitualmente entre las agremiaciones de productores y las esferas del gobierno nacional, sin embargo, manifestó que la administración departamental está dispuesta a involucrarse y colaborar en la búsqueda de soluciones efectivas. “Estamos a disposición para ayudar en lo que esté a nuestro alcance, porque entiendo que es un problema cuyas dimensiones actuales está afectando y pueda afectar mucho más una producción que para nosotros es muy cara”, dijo el representante de la comuna.
En el marco de las distintas ponencias, se presentó la realidad de los países de la región, propuestas de planes de control a nivel de los predios y quedó planteada la necesidad de avanzar en la realización de test de resistencia con una respuesta más rápida que la actual, en base a la propuesta realizada por los profesionales de Brasil y Argentina que participaron de la actividad.
SENASA
La doctora Lucía Chaparro, integrante del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) de Argentina, presentó en Salto los principales lineamientos de la actualización normativa que impulsa el organismo para fortalecer el control de la garrapata y limitar la diseminación de poblaciones resistentes a los garrapaticidas.
Explicó que Argentina trabaja actualmente en un proyecto de resolución que redefine las estrategias sanitarias según las distintas regiones epidemiológicas del país e incorpora un nuevo eje vinculado específicamente a la resistencia parasitaria. “Hasta el momento no tenemos ninguna normativa que obligue, por ejemplo, a realizar un test de sensibilidad”, señaló.
Indicó que uno de los principales objetivos es evitar la dispersión de garrapatas resistentes entre establecimientos y regiones productivas. El productor muchas veces hace el test de resistencia de manera privada y no denuncia al organismo oficial que tiene ese problema detectado. Entonces esa garrapata problema se termina trasladando a otras zonas mediante los movimientos”, explicó.
Detalló que Argentina mantiene una zonificación sanitaria diferenciada, con áreas endémicas en el norte del país, zonas intermedias con distintos grados de infestación y regiones libres hacia el sur. En cuanto a los focos de resistencia, mencionó situaciones complejas en el sur de Corrientes, norte de Santa Fe y sectores de Chaco y Formosa.
Uno de los aspectos centrales de la actualización normativa es la incorporación de herramientas digitales para el monitoreo sanitario y el control de movimientos. Chaparro explicó que el sistema dejará atrás formularios en papel para avanzar hacia plataformas digitales con georreferenciación, carga de fotografías y registro sanitario en tiempo real. “Con esta aplicación vamos a reducir los desvíos que teníamos en el uso de los documentos y mejorar los controles”, afirmó.
UNIPAMPA
El médico veterinario brasileño Tiago Gallina Corrêa, integrante de la Universidad Federal de Pampa (Unipampa), participó del Simposio Internacional de Garrapata realizado en Salto, donde compartió la experiencia del sur de Brasil frente al avance de la resistencia a los garrapaticidas y la necesidad de incorporar estrategias integradas de control.
Durante su exposición, el especialista explicó que el escenario epidemiológico del Estado de Rio Grande do Sul presenta muchas similitudes con Uruguay, tanto por las características del bioma Pampa como por los sistemas productivos predominantes. “Hace más de 15 o 20 años que estamos sufriendo con el problema de la resistencia”, señaló.
Gallina explicó que un grupo técnico conformado en el sur de Brasil elaboró una serie de recomendaciones estratégicas para enfrentar la problemática, entre ellas la necesidad de contar con asesoramiento veterinario especializado, capacitar a las personas vinculadas al manejo sanitario y avanzar hacia sistemas que reduzcan residuos en carne y mejoren la competitividad internacional.
Uno de los conceptos centrales de la exposición fue la necesidad de abandonar la dependencia exclusiva de los tratamientos químicos. “El desafío de la garrapata no se resuelve solamente con una droga. Si se sigue dependiendo únicamente de productos químicos, se va a perder la batalla”, afirmó. En ese sentido, destacó la importancia del control integrado y mencionó alternativas complementarias como la genética bovina, el uso de hongos, plantas medicinales y otras herramientas no químicas.
Gallina remarcó además el vínculo entre la garrapata y otros problemas sanitarios relevantes para la región, particularmente la bichera. “La presencia de garrapata multiplica por cuatro el riesgo de bichera en el ganado”, afirmó. El especialista señaló que las pérdidas asociadas no se limitan al impacto productivo, sino que incluyen intoxicaciones de trabajadores, mayores costos operativos y problemas de bienestar animal.
Ingresa o suscríbete para leer la noticia completa y todo el contenido del diario.


Sé el primero en comentar